Caracas. La cifra de víctimas mortales por los dos fuertes terremotos de magnitudes 7,2 y 7,5 que sacudieron el norte de Venezuela el pasado 24 de junio se elevó a 5.346, tras confirmarse 68 nuevos decesos, informó este martes el presidente de la Asamblea Nacional, Jorge Rodríguez.
El balance oficial mantiene en 16.740 el número de personas lesionadas, mientras que 17.907 ciudadanos permanecen sin vivienda debido a los daños ocasionados por el desastre natural. Además, 23.122 personas continúan refugiadas en 107 albergues temporales, y más de 128.000 familias han recibido asistencia por parte de las autoridades.
Los sismos también provocaron graves daños a la infraestructura, con 856 edificaciones afectadas y 190 inmuebles completamente colapsados. Desde el evento principal, los organismos de monitoreo han registrado 1.405 réplicas.
Como parte de las acciones de recuperación, el Gobierno entregó las primeras viviendas a más de 240 familias damnificadas, con el propósito de brindar una solución habitacional a quienes perdieron sus hogares.
Inician proceso de identificación de víctimas mediante ADN
El Ejecutivo venezolano anunció el inicio de una jornada voluntaria para la toma de muestras de ADN con el fin de identificar a las personas fallecidas que aún permanecen sin reconocer.
Las autoridades hicieron un llamado a los familiares de posibles víctimas cuyos cuerpos se encuentren en las morgues de La Guaira o Caracas para participar en este procedimiento científico, que busca ofrecer certeza sobre la identidad de los fallecidos y brindar respuestas a sus seres queridos.
Persisten las incertidumbres sobre los desaparecidos
Aunque el Gobierno no ha divulgado un balance oficial de personas desaparecidas, la plataforma ciudadana «Desaparecidos Terremoto Venezuela» reporta cerca de 29.500 personas cuyo paradero sigue siendo desconocido.
Por su parte, estimaciones no confirmadas recibidas por la Oficina de Coordinación de Asuntos Humanitarios de las Naciones Unidas señalan que el número de desaparecidos podría alcanzar las 50.000 personas.
Mientras avanzan las labores de identificación, las víctimas que aún no han podido ser reconocidas continúan siendo sepultadas en fosas habilitadas recientemente en un cementerio del estado La Guaira, una de las zonas más afectadas por la tragedia.




