A partir del domingo 2 de agosto de 2026, la Unión Europea pondrá en marcha nuevas normas que exigirán a las empresas etiquetar todo contenido generado o modificado con inteligencia artificial, incluyendo textos, imágenes, audios y videos.
La medida busca aumentar la transparencia y ayudar a los ciudadanos a diferenciar entre información real y contenido creado de manera artificial. Las compañías deberán utilizar avisos visibles, etiquetas digitales o marcas de agua que indiquen el uso de herramientas de IA.
La normativa tendrá alcance internacional, por lo que las empresas ubicadas fuera de Europa, como en Estados Unidos o Reino Unido, también deberán cumplirla si ofrecen productos, servicios o publicidad dirigida a usuarios de la Unión Europea.
Las compañías que incumplan las reglas podrían recibir sanciones económicas de hasta 15 millones de euros o multas equivalentes al 3 % de su facturación mundial.
La regulación se aplicará principalmente al uso comercial y profesional de la inteligencia artificial. Los ciudadanos que utilicen estas herramientas para fines personales, como crear imágenes por entretenimiento, no estarán obligados a colocar etiquetas. Además, se contemplan excepciones para contenidos artísticos, satíricos y de ficción, siempre que no engañen al público.
Uno de los principales objetivos de la UE es combatir los llamados “deepfakes” o contenidos ultrafalsos, que pueden imitar rostros, voces o situaciones reales mediante tecnología avanzada. Las autoridades europeas advierten que la inteligencia artificial generativa puede facilitar la difusión de desinformación a gran escala.
La nueva normativa también establece que los chatbots deberán informar claramente a los usuarios cuando estén interactuando con una herramienta de inteligencia artificial. Asimismo, los textos creados por IA destinados a informar sobre asuntos de interés público deberán llevar una identificación cuando no hayan contado con supervisión humana.
Grandes empresas tecnológicas ya han comenzado a prepararse para estas exigencias. Plataformas como TikTok y Meta han incorporado etiquetas para señalar contenido generado con IA, mientras que Google trabaja en sistemas de identificación digital junto a otras compañías del sector.
Aunque la regulación ha recibido críticas por aumentar las obligaciones para las empresas y generar posibles dificultades de aplicación, la Unión Europea defiende que estas medidas son necesarias para proteger la confianza de los ciudadanos frente al crecimiento acelerado de la inteligencia artificial.
Con estas reglas, Europa se convierte en una de las primeras regiones en establecer controles estrictos sobre la transparencia del contenido creado mediante esta tecnología.




