Un informe de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) reveló un preocupante incremento de la violencia en Haití, donde cientos de personas murieron y otras resultaron heridas debido a los enfrentamientos entre grupos armados que mantienen el control de varias zonas del país entre marzo y junio.
Según el documento, al menos 542 personas fallecieron y 355 resultaron heridas en la zona de La Plaine de Cul-de-Sac, al norte de Puerto Príncipe, durante los conflictos entre bandas rivales. Cerca del 23 % de las víctimas eran civiles que quedaron atrapados en medio de los enfrentamientos.
La ONU explicó que estos ataques están relacionados con la disputa por territorios, fuentes de ingresos ilegales y actividades de extorsión que mantienen los grupos armados.
La crisis de seguridad también provocó el desplazamiento forzado de aproximadamente 18.000 personas, quienes tuvieron que abandonar sus hogares y refugiarse en campamentos improvisados. El organismo internacional indicó que en Puerto Príncipe más de 300.000 personas viven actualmente en condición de desplazadas.
Además, la violencia se ha extendido a otras regiones del país. En el departamento de Artibonito, entre finales de marzo y abril, los ataques dejaron al menos 122 muertos y 70 heridos, mientras las bandas continúan bloqueando rutas de transporte y dificultando el acceso de la población a productos básicos.
El informe también alertó sobre el deterioro de los derechos humanos en Haití. Entre marzo y mayo se registraron 825 casos de violencia sexual, principalmente violaciones colectivas, así como decenas de agresiones cometidas por grupos armados y civiles organizados.
La ONU señaló igualmente las graves condiciones del sistema penitenciario haitiano, donde el hacinamiento supera el 300 % de la capacidad disponible y la mayoría de los reclusos permanece sin una sentencia definitiva.
Haití atraviesa desde hace años una profunda crisis política, económica y social, marcada por el crecimiento de la inseguridad y el fortalecimiento de las bandas armadas. Ante esta situación, organismos internacionales han impulsado nuevas medidas para apoyar la recuperación del control territorial y mejorar la seguridad en el país.




