El rapero estadounidense Kanye West, conocido actualmente como Ye, volvió a España después de más de dos décadas sin actuar en el país con un multitudinario concierto celebrado este jueves en el estadio Metropolitano de Madrid. El artista ofreció un recorrido por los mayores éxitos de su carrera ante miles de seguidores, en medio de una etapa marcada por las polémicas que han afectado su imagen pública.
La presentación significó el regreso de West a los escenarios españoles tras su única actuación previa en el país, realizada en Barcelona en 2006. Durante aproximadamente una hora y media, el cantante interpretó algunos de sus temas más reconocidos, con pocas intervenciones entre canciones y un repertorio centrado en los momentos más destacados de su trayectoria musical.
El concierto llegó después de varios años de controversias para el artista, quien recibió fuertes críticas por sus declaraciones antisemitas y otras acciones cuestionadas, como la venta de una camiseta con una esvástica. Posteriormente, West publicó disculpas dirigidas a las comunidades judía y afroamericana, y relacionó parte de su comportamiento con un episodio maníaco asociado a su trastorno bipolar.
A pesar de sus disculpas, varios países europeos cancelaron presentaciones del rapero. En España, el espectáculo continuó programado, aunque el ministro de Cultura, Ernest Urtasun, calificó de “repugnantes” las acciones del artista y afirmó que no correspondía al Gobierno intervenir para suspender el evento.
El show reunió a cerca de 65.000 personas en el estadio Metropolitano de Madrid y estuvo cerca de completar su capacidad. Sin embargo, algunos asistentes expresaron críticas por la reducción de precios de las entradas después de la preventa, cuyos costos llegaron a alcanzar entre 225 y 600 euros.
La actuación comenzó con “KING”, una canción de su álbum más reciente, Bully (2026), aunque la mayor parte del concierto estuvo dedicada a los éxitos que consolidaron su carrera. Canciones como “Power”, “Stronger”, “Runaway”, “Bound 2”, “Famous”, “All of the Lights”, “Flashing Lights” y “Niggas in Paris” fueron algunas de las más celebradas por el público.
La puesta en escena destacó por una enorme estructura con forma de planeta sobre la que permaneció el artista durante gran parte del espectáculo, acompañado por dos colaboradores. Aunque el montaje visual sorprendió al inicio, algunos espectadores señalaron que la propuesta perdió fuerza por la poca movilidad del cantante y la falta de pantallas gigantes para seguir mejor la actuación.
Con este regreso a España, Kanye West busca acercarse nuevamente al público europeo apoyándose en su legado musical, mientras continúa enfrentando las consecuencias de las polémicas que han marcado los últimos años de su carrera.




