Una falla en el Sistema Eléctrico Nacional (SEN) dejó este sábado sin servicio eléctrico a cerca de 4,5 millones de cubanos, una cifra que representa aproximadamente la mitad de la población del país.
La interrupción afectó a siete provincias del territorio cubano, desde Pinar del Río, en el occidente de la isla, hasta la zona central, incluyendo Cienfuegos y Matanzas. La Unión Eléctrica de Cuba (UNE) informó sobre una “desconexión parcial del SEN” y señaló que se investigan las causas del incidente.
Las autoridades indicaron que se activaron protocolos para enfrentar este tipo de situaciones y restablecer el funcionamiento del sistema eléctrico de manera gradual.
El apagón ocurrió en medio de una compleja situación energética que atraviesa Cuba. Para la jornada de mayor demanda, durante la tarde y noche, la UNE había previsto una capacidad de generación de 1.080 megavatios frente a una demanda estimada de 3.200 megavatios, lo que generaba un déficit superior a los 2.000 megavatios.
La crisis se vio agravada por la salida de servicio de varias unidades de generación. De las 16 plantas disponibles, diez permanecían fuera de operación debido a averías y trabajos de mantenimiento, afectando la capacidad de producción eléctrica del país.
Además, los equipos que dependen de combustibles importados enfrentan dificultades por la falta de recursos para garantizar el suministro energético, mientras que las fuentes renovables y el gas natural continúan representando una parte menor de la generación nacional.
Cuba enfrenta desde 2024 una profunda crisis eléctrica provocada por el deterioro de su infraestructura, la falta de inversiones y los problemas para acceder a combustibles. En los últimos meses, los apagones se han extendido durante largas jornadas y han afectado a gran parte de la población.
El Gobierno cubano ha calificado la situación del Sistema Eléctrico Nacional como crítica y extremadamente tensa, debido a las limitaciones actuales para mantener estable el servicio en todo el país.




