El presidente saliente de Colombia, Gustavo Petro, afirmó que cuenta con pruebas de un supuesto fraude en las elecciones presidenciales y advirtió que la llegada al poder de Abelardo de la Espriella podría provocar una profunda crisis institucional en el país.
Durante una rueda de prensa realizada el lunes desde el palacio presidencial en Bogotá, Petro aseguró que los comicios estuvieron marcados por un presunto «fraude electoral algorítmico, sistemático y de gran magnitud» que habría perjudicado a su candidato, Iván Cepeda, quien perdió en la segunda vuelta presidencial celebrada en junio.
El mandatario calificó como ilegítima la próxima administración de De la Espriella y señaló que existen fuertes tensiones políticas alrededor del cambio de gobierno. La posesión del nuevo presidente está prevista para el viernes en Cali, una decisión que rompe con la tradición de realizar la ceremonia frente al Congreso en Bogotá.
Petro también cuestionó el respaldo que recibió De la Espriella del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, antes de las elecciones, y denunció una supuesta injerencia extranjera en la política colombiana.
Además, el jefe de Estado saliente afirmó que el próximo gobierno podría impulsar acciones en su contra y advirtió que algunas decisiones futuras podrían generar rechazo en amplios sectores de la población.
«Está claro lo que puede ser una guerra civil en Colombia», expresó Petro al referirse al escenario de tensión que, según él, podría enfrentar el país.
De la Espriella, de 48 años y sin experiencia previa en cargos políticos, ha anunciado un programa basado en el fortalecimiento de la inversión privada, la reducción del tamaño del Estado y una política de mayor firmeza contra los grupos armados ilegales y las organizaciones dedicadas al narcotráfico.
El cambio de gobierno ocurre en medio de una compleja situación de seguridad en Colombia, marcada por el aumento de la violencia y los problemas derivados de los intentos de negociación de paz impulsados durante la administración de Petro.




