Bogotá. A pocos días de finalizar su gestión, el presidente de Colombia, Gustavo Petro, presentó este lunes su retrato oficial en la galería de exmandatarios de la Casa de Nariño, en uno de sus últimos actos protocolarios antes de entregar el poder el próximo 7 de agosto.
La pintura, elaborada por el artista Jaime Rojas, fue descubierta en una ceremonia en la que Petro estuvo acompañado por integrantes de su gabinete. La obra quedó ubicada junto al retrato de su antecesor, Iván Duque, y fue recibida con aplausos por los asistentes.
El cuadro muestra al mandatario vestido completamente de blanco, sentado en un sillón y sosteniendo un lápiz en la mano izquierda, un elemento característico de sus intervenciones públicas. La composición también incorpora tres mariposas amarillas como homenaje al escritor Gabriel García Márquez, además de una vivienda campesina, un cultivo de café y un paisaje montañoso al fondo.
Asimismo, el retrato destaca dos símbolos que han acompañado la imagen del gobernante durante su administración: una pulsera inspirada en la bandera de «Guerra a Muerte», vinculada a Simón Bolívar, y una cruz de Tau de madera, emblema franciscano de paz.
Durante el acto, Petro reiteró que esperaba que su retrato fuera exhibido junto a los de Juan José Nieto, considerado el primer presidente afrodescendiente del país, y José María Melo, reconocido como el único presidente de origen indígena en la historia de Colombia. Sin embargo, las imágenes de ambos personajes aún no forman parte de la galería presidencial.
La develación del retrato se realizó cuatro días antes del relevo presidencial, cuando Petro cederá el mando al presidente electo, Abelardo de la Espriella, quien asumirá oficialmente la jefatura del Estado el próximo 7 de agosto.




