El Gabinete de Coordinación de Política Social, que dirige Geanilda Vásquez, y el Consejo Nacional de Drogas (CND) trabajan en el fortalecimiento de una alianza interinstitucional que busca acercar la prevención, la orientación y las oportunidades de desarrollo a personas, familias y comunidades en condiciones de vulnerabilidad.
La iniciativa contempla un intercambio de experiencias y buenas prácticas que permitirá identificar nuevas formas de colaboración entre ambas instituciones, integrando herramientas y programas del Gabinete de Política Social como el Sistema Único de Beneficiarios (SIUBEN), Oportunidad 14-24, los Centros Tecnológicos Comunitarios (CTC) y la red de Punto Solidario.
“Cuando unimos capacidades y ponemos nuestras herramientas al servicio de las personas, podemos ofrecer respuestas más completas y oportunas; también implica generar oportunidades, acompañar a las familias y abrir caminos para que nuestros jóvenes puedan desarrollar sus proyectos de vida”, expresó Vásquez.
Prevención y protección social articulada
La directora interinstitucional Josefina Rodríguez resaltó la importancia de continuar fortaleciendo una política social articulada que permita que las instituciones trabajen de manera conjunta y que las respuestas lleguen efectivamente a las comunidades que más las necesitan.
Por su parte, el Consejo Nacional de Drogas, dirigido por Alejandro Abreu, desarrolla acciones de prevención, educación, atención, tratamiento, rehabilitación y reintegración social. Esta alianza permitirá ampliar el alcance de sus iniciativas mediante las estructuras y programas que ya tienen presencia en distintos territorios.
El objetivo es aprovechar la presencia territorial y las capacidades de estas plataformas para fortalecer las acciones de prevención de las adicciones, orientación social, formación y acompañamiento a jóvenes y familias en situación de vulnerabilidad.
Herramientas para la inclusión
A través del SIUBEN se podrá contar con información que contribuya a identificar y comprender las condiciones socioeconómicas de las poblaciones que requieren mayor atención, facilitando la focalización de las intervenciones sociales.
Mientras que Oportunidad 14-24 representa una vía para acercar a los jóvenes alternativas de formación, capacitación e inserción laboral, especialmente a aquellos que se encuentran fuera del sistema educativo y del mercado de trabajo, contribuyendo a reducir factores de riesgo asociados a la exclusión social.
Los Centros Tecnológicos Comunitarios (CTC) permitirán aprovechar sus espacios y presencia en las comunidades para desarrollar acciones de capacitación, orientación y prevención, utilizando la tecnología como herramienta para ampliar el acceso de la población a nuevas oportunidades.
De igual manera, Punto Solidario, como puerta de entrada a los servicios y programas de protección social, puede contribuir a orientar a las personas y familias hacia las instituciones y recursos disponibles de acuerdo con sus necesidades.
Esta articulación parte de la necesidad de ofrecer respuestas más cercanas y coordinadas ante situaciones que afectan el bienestar de las familias, como el desempleo, la exclusión educativa, la violencia, la desintegración familiar, la falta de oportunidades y el consumo problemático de sustancias.




