Aunque parezca sorprendente, algunas personas pueden experimentar un orgasmo durante una rutina de entrenamiento. Este fenómeno tiene nombre: “coregasm”, y la ciencia lo ha documentado desde hace años.
Antes de alarmarse, especialistas explican que no se trata de un problema de salud. Ocurre como una respuesta natural del cuerpo relacionada con la activación muscular y nerviosa durante ciertos movimientos.
La razón estaría relacionada con el suelo pélvico, un conjunto de músculos que comparte conexiones nerviosas con la zona genital. Cuando se realizan contracciones intensas y repetitivas, especialmente en ejercicios que activan el abdomen y el centro del cuerpo, algunas personas pueden experimentar sensaciones de placer inesperadas.
Entre los ejercicios más relacionados con este fenómeno aparecen las sentadillas, elevaciones de piernas, ejercicios abdominales, hip thrust y movimientos de abductores, ya que requieren una gran activación del core y del suelo pélvico.
En redes sociales, varios usuarios han contado sus experiencias durante el entrenamiento. Algunos aseguran que les ocurre principalmente con ejercicios donde el abdomen trabaja con mayor intensidad.
“Terminé mi rutina con elevaciones de piernas y tuve mi orgasmo final. Tuve que aprender a no poner caras”, comentó una usuaria entre risas. Otra persona aseguró: “Me pasa seguido, pero solo en ejercicios de abdomen donde involucro bastante el core”.
El fenómeno, aunque todavía genera curiosidad, demuestra que el cuerpo puede responder de maneras inesperadas ante el esfuerzo físico. Para algunas personas, el entrenamiento no solo representa fuerza y resistencia, sino también una reacción corporal que va más allá del ejercicio.




