El Gobierno de Argentina, encabezado por el presidente Javier Milei, reforzó su estrategia diplomática para defender el reclamo de soberanía sobre las islas Malvinas, actualmente bajo administración del Reino Unido.
Milei firmó un decreto que establece el Sistema de Articulación de la Política Exterior, una nueva estructura dentro de la Cancillería argentina destinada a mejorar la coordinación entre los distintos organismos estatales en asuntos internacionales vinculados con las Malvinas.
La medida busca garantizar que las actuaciones, declaraciones y gestiones de las diferentes dependencias del Estado mantengan una misma línea con los objetivos de la política exterior argentina. La Cancillería podrá emitir advertencias y recomendaciones cuando considere que alguna iniciativa pueda perjudicar los intereses del país respecto a la disputa de soberanía.
El Gobierno sostiene que la defensa de los derechos argentinos sobre el archipiélago requiere una actuación conjunta y coherente en todos los escenarios internacionales, con el propósito de evitar acciones que puedan debilitar su posición.
Presión sobre empresas petroleras
La decisión se produce en un contexto de creciente presión de Argentina contra compañías petroleras que desarrollan actividades en las islas sin autorización del Gobierno argentino.
El pasado 3 de septiembre, Milei anunció que se acelerarían las sanciones contra empresas, accionistas y proveedores relacionados con operaciones petroleras en las Malvinas. Esta semana, además, las autoridades argentinas presentaron una denuncia penal contra diez compañías de Israel, Reino Unido y Canadá que cuentan con permisos otorgados por las autoridades de las islas, considerados ilegales por Buenos Aires.
Entre las empresas denunciadas se encuentra la petrolera israelí Navitas, responsable del proyecto Sea Lion, ubicado a unos 220 kilómetros al norte de las Malvinas. La compañía contempla comenzar la extracción de petróleo en 2028, lo que supondría el inicio de la explotación de crudo a gran escala en el archipiélago.
Argentina también ha iniciado alrededor de 50 procedimientos administrativos contra empresas y accionistas vinculados con estas actividades, con el objetivo de aplicar sanciones.
Nuevas medidas
Como parte de su estrategia, el Gobierno de Milei anunció igualmente la construcción de una base naval en el extremo sur del territorio argentino, a unos 700 kilómetros de las Malvinas.
Asimismo, el Ejecutivo prevé enviar al Congreso un proyecto de ley para aumentar las penalizaciones contra compañías petroleras que operen en las islas sin autorización argentina y ampliar las restricciones a otras actividades económicas.
Con estas medidas, Argentina busca combinar la acción diplomática, administrativa y legal para mantener vigente su reclamo de soberanía sobre las Malvinas y aumentar la presión sobre las empresas que desarrollen actividades económicas en el territorio disputado.




