CIUDAD DEL CABO. Sudáfrica extraditará este viernes a Estados Unidos a seis ciudadanos nigerianos señalados por su presunta participación en una red de fraudes sentimentales por internet que habría afectado a unas 100 mujeres estadounidenses y provocado pérdidas calculadas en 100 millones de rands, equivalentes a unos 5,3 millones de euros.
El Servicio de Policía de Sudáfrica (SAPS) informó que los acusados serían presuntos integrantes de Black Axe, una organización vinculada al crimen organizado. Las autoridades estadounidenses los buscan por cargos relacionados con fraude electrónico y blanqueo de capitales.
Entre las víctimas se encontraban pensionistas y empresarias, quienes habrían sido engañadas mediante falsas relaciones amorosas establecidas en plataformas digitales. Los sospechosos utilizaban identidades ficticias para ganarse la confianza de las mujeres y, posteriormente, solicitarles dinero o determinados bienes.
Los seis hombres fueron detenidos en Sudáfrica en 2021. Tras la coordinación de Interpol Sudáfrica con las autoridades estadounidenses, serán trasladados desde un centro penitenciario de Ciudad del Cabo hasta el aeropuerto internacional de esa ciudad.
Una vez allí, quedarán bajo custodia de funcionarios del Buró Federal de Investigaciones (FBI) y del Servicio Secreto de Estados Unidos. Según medios sudafricanos, los acusados son requeridos por la justicia de los estados de Texas y Nueva Jersey.
Así operaba la estafa
Los presuntos delincuentes contactaban a sus víctimas haciéndose pasar por parejas sentimentales que supuestamente viajaban a Ciudad del Cabo para trabajar en proyectos de construcción.
Después de establecer un vínculo de confianza, alegaban haber sido víctimas de robos y pedían a las mujeres que les enviaran teléfonos celulares, tabletas u ordenadores portátiles.
En otros casos, solicitaban grandes cantidades de dinero con diferentes excusas, entre ellas reparar grúas averiadas, pagar gastos legales tras un supuesto accidente o cubrir obligaciones fiscales.
Las autoridades sostienen que estas maniobras formaban parte de un esquema organizado que permitió obtener millones de rands mediante el engaño de las víctimas.




