Quito, Ecuador.— Un inventario científico identificó 151 especies de mariposas en el Parque Nacional Sumaco Napo-Galeras y sectores cercanos, en la Amazonía ecuatoriana, un resultado que evidencia la extraordinaria riqueza natural de esta zona y, al mismo tiempo, revela que todavía existe una parte importante de su biodiversidad por descubrir.
El registro fue elaborado por investigadores de instituciones científicas de Ecuador y Corea del Sur, junto con el Instituto Nacional de Biodiversidad (Inabio). Las especies encontradas pertenecen a siete familias, 21 subfamilias y 93 géneros.
Las expediciones se desarrollaron durante 2023 y 2024 en las localidades de Wawa Sumaco, a unos 1.150 metros sobre el nivel del mar, y Pacto Sumaco, ubicada aproximadamente a 1.508 metros de altitud. El propósito fue ampliar la información disponible sobre las mariposas que habitan en este parque protegido y sus alrededores.
La mayor variedad correspondió a la familia Nymphalidae, con 98 especies. Le siguieron Pieridae, con 20; Hesperiidae, con 14; Riodinidae, con ocho; Papilionidae, con cinco; Hedylidae, con cuatro, y Lycaenidae, con dos.
Entre los ejemplares documentados figuran especies de amplia presencia en Sudamérica, pero también algunas cuya distribución conocida se limita a Ecuador, como Napeogenes lycora y Pteronymia cuneata. Estos registros aportan nuevos conocimientos sobre la diversidad biológica de los bosques amazónicos.
El inventario también contempla especies reconocidas, como la mariposa monarca (Danaus plexippus) y la Morpho (Morpho menelaus), además de diversas mariposas de alas transparentes y otros grupos propios de los ecosistemas tropicales.
A pesar del elevado número de especies identificadas, los científicos advierten que la diversidad real podría ser considerablemente mayor. Durante las jornadas de campo fueron observadas otras mariposas que no pudieron ser capturadas o verificadas para incluirlas formalmente en el inventario.
Ante esta situación, los investigadores recomiendan desarrollar nuevas exploraciones y estudios de largo alcance para determinar con mayor precisión la composición de especies del parque y sus zonas circundantes.
El trabajo pone de relieve la importancia de mantener la investigación científica en las áreas protegidas de la Amazonía ecuatoriana, donde todavía existen numerosos vacíos de información sobre la fauna y la riqueza ecológica de estos territorios.




