El presidente de Sudáfrica, Cyril Ramaphosa, reclamó este sábado que se establezcan responsabilidades por las atrocidades cometidas en distintos conflictos internacionales, entre ellas el «genocidio en curso contra los palestinos», los crímenes contra la población de Sudán y la que calificó como «guerra ilegal contra Irán».
Ramaphosa hizo estas declaraciones durante la cumbre de los BRICS celebrada en Nueva Delhi, donde también defendió una mayor representación de África en los organismos internacionales.
El mandatario sudafricano cuestionó la aplicación selectiva del derecho internacional y sostuvo que sus principios deben aplicarse por igual a todos los Estados y pueblos, sin distinciones.
«El derecho internacional no puede aplicarse de manera selectiva», afirmó Ramaphosa, quien recordó que Sudáfrica y otros países han acudido a organismos como la Corte Internacional de Justicia y la Corte Penal Internacional para buscar justicia para el pueblo palestino.
Durante la cumbre, el presidente también respaldó la Declaración de Nueva Delhi, aprobada por los líderes de los BRICS, que expresa preocupación por el aumento de las tensiones en Oriente Medio y llama a evitar nuevas medidas que puedan agravar el conflicto.
El documento aboga además por proteger a los civiles y las infraestructuras estratégicas, mantener el comercio internacional y garantizar el flujo de energía. Asimismo, rechaza las sanciones unilaterales que sean contrarias al derecho internacional.
Sudáfrica reclama mayor representación de África en la ONU
Ramaphosa aprovechó su intervención para pedir una reforma del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas que permita una representación permanente del continente africano.
El presidente sudafricano destacó que África cuenta con 54 Estados miembros de la ONU y representa cerca de una quinta parte de la población mundial, pero continúa sin ocupar un puesto permanente en el Consejo de Seguridad.
A su juicio, los BRICS pueden contribuir a transformar el sistema internacional mediante una posición común, mayores recursos para el desarrollo y una gobernanza mundial más equilibrada.
Ramaphosa también consideró que el bloque puede desempeñar un papel de puente diplomático frente a la creciente polarización internacional y promover soluciones políticas a los conflictos actuales.




