Estados Unidos ha impedido durante los últimos dos meses el tránsito de un centenar de embarcaciones comerciales con destino o procedencia de puertos iraníes, como parte del nuevo bloqueo marítimo impuesto por Washington en medio de la creciente tensión en el estrecho de Ormuz.
El Comando Central de Estados Unidos (Centcom) informó que sus fuerzas han reorientado 100 buques en los últimos 60 días y aseguró que ninguna embarcación ha logrado atravesar el cerco sin autorización militar estadounidense.
La actual fase del bloqueo comenzó el 14 de julio, por decisión del presidente Donald Trump, después de que Washington diera por terminado el acuerdo de alto el fuego alcanzado con Irán el 17 de junio. Estados Unidos acusa a Teherán de mantener ataques contra embarcaciones que transitan por el estratégico estrecho de Ormuz.
Durante la primera etapa del bloqueo, desarrollada entre el 13 de abril y el 18 de junio, las fuerzas estadounidenses desviaron más de 140 barcos, inhabilitaron nueve que no acataron sus órdenes y autorizaron el tránsito de más de 50 naves que transportaban ayuda humanitaria, según datos de Centcom.
La disputa también ha repercutido en los mercados energéticos. Tras la reanudación de los enfrentamientos entre Estados Unidos e Irán el pasado 30 de agosto, el precio del petróleo West Texas Intermediate (WTI) alcanzó los 100,5 dólares por barril al cierre de la semana.
El estrecho de Ormuz representa una ruta clave para el comercio mundial de energía, ya que antes del inicio de la guerra por esa vía circulaba aproximadamente una quinta parte del petróleo mundial.
Ante la situación, Irán anunció que analizará con Omán la creación de rutas marítimas provisionales y seguras para garantizar la navegación comercial por el estrecho. La reunión se celebrará en Mascate y contará también con la participación de países árabes del golfo Pérsico.
Por su parte, Trump afirmó este sábado durante una visita a Irlanda que la guerra en Irán concluirá «justo después de las elecciones de medio término» de Estados Unidos, previstas para el 3 de noviembre, y sostuvo que posteriormente el precio del petróleo podría comenzar a descender.




