Moscú. El Kremlin no descartó la posibilidad de reanudar en octubre las negociaciones trilaterales con Ucrania y Estados Unidos, aunque dejó claro que Moscú mantiene sus principales exigencias para avanzar hacia un eventual acuerdo que ponga fin a la guerra.
El portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov, afirmó que una nueva ronda de conversaciones podría celebrarse en un futuro cercano. La declaración llega después de varios meses de estancamiento en los esfuerzos diplomáticos para encontrar una salida al conflicto.
Estados Unidos ha intensificado sus gestiones para acercar a las partes. En las últimas semanas, representantes de Washington mantuvieron contactos tanto con funcionarios rusos como ucranianos, mientras el presidente Donald Trump conversó telefónicamente con su homólogo ruso, Vladimir Putin.
Pese a estos esfuerzos, las diferencias entre Moscú y Kiev continúan siendo profundas. Uno de los principales puntos de desacuerdo es la cuestión territorial. Rusia exige concesiones sobre zonas del este de Ucrania, mientras que el Gobierno de Volodímir Zelensky rechaza entregar territorios que permanecen bajo control ucraniano.
El Kremlin también descartó una eventual reunión entre Putin y Zelensky fuera de Rusia. Después de que el mandatario ucraniano planteara un posible encuentro durante la cumbre del G20 en Miami, Peskov calificó la propuesta de inviable y reiteró que Moscú considera que una reunión directa debería realizarse en territorio ruso.
El asesor de política exterior del Kremlin, Yuri Ushakov, reconoció que todavía no existe un acuerdo integral que sirva como base para nuevas negociaciones. Según explicó, además de la disputa territorial, existen otros asuntos pendientes que deberán ser abordados.
Mientras tanto, la guerra continúa con intensos ataques y un elevado número de víctimas. Tras más de cuatro años de enfrentamientos, los esfuerzos diplomáticos buscan abrir nuevamente un canal de diálogo, aunque las diferencias entre Rusia y Ucrania siguen dificultando un posible acuerdo de paz.




