CARACAS. La Misión Internacional Independiente de la ONU para Venezuela advirtió que el aparato represivo del Estado venezolano permanece intacto, pese a algunos avances registrados en materia de derechos humanos tras la captura del entonces presidente Nicolás Maduro el pasado 3 de enero.
En un nuevo informe sobre la situación del país durante 2026, la misión señaló que las leyes utilizadas para perseguir la disidencia continúan vigentes, mientras que los organismos de inteligencia y las fuerzas de seguridad conservan sus estructuras.
El organismo también alertó que los llamados «colectivos», señalados por su participación en actos de intimidación y violencia, no han sido desmantelados.
Entre los aspectos positivos, la ONU destacó una reducción de las detenciones prolongadas y las desapariciones forzadas, además de la liberación de cientos de personas detenidas por motivos políticos. También registró un mayor margen para las protestas, las reuniones públicas y las actividades de la sociedad civil.
Sin embargo, la misión continúa documentando casos de tortura y malos tratos contra personas detenidas por razones políticas. Desde el 3 de enero, recibió información sobre 64 nuevos casos de tortura, incluidos presuntos abusos ocurridos en centros penitenciarios y militares.
Según datos de organizaciones no gubernamentales citados por la misión, entre 300 y 500 personas permanecen detenidas por motivos políticos. Además, la ONU identificó un patrón de arrestos de corta duración utilizados para intimidar a activistas, opositores, periodistas y otros miembros de la sociedad civil.
La presidenta de la misión, Sofía Macher, advirtió que cualquier apertura continuará siendo frágil mientras no se desmantelen las estructuras represivas, se garantice la independencia judicial y se investiguen las violaciones de derechos humanos.
La misión también presentó un análisis sobre los llamados «colectivos», en el que sostiene que estos grupos mantienen vínculos con instituciones estatales y forman parte de las estructuras utilizadas para ejercer control e intimidación.
Fuente (EFE).




