MOSCÚ. — El Kremlin calificó como un «paso inamistoso» la aprobación en Estados Unidos de un nuevo paquete de sanciones contra Rusia, que otorga al presidente Donald Trump la facultad de imponer fuertes aranceles a los países que continúen importando hidrocarburos rusos.
El portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov, afirmó que las nuevas medidas podrían complicar los esfuerzos diplomáticos destinados a alcanzar un acuerdo de paz en Ucrania.
La legislación, aprobada por la Cámara de Representantes después de recibir el respaldo del Senado en agosto, contempla sanciones contra funcionarios, bancos y sectores estratégicos de la economía rusa. También incluye medidas dirigidas contra la llamada «flota fantasma» de buques utilizados para evadir las restricciones occidentales.
Entre las disposiciones más relevantes se encuentra la posibilidad de que Trump imponga aranceles de hasta el 100 % a países que compren petróleo y gas rusos, entre ellos China e India, dos de los principales compradores de esos productos.
Sin embargo, los aranceles no entrarán en vigor automáticamente. La ley concede al Ejecutivo estadounidense la potestad de aplicarlos, por lo que la decisión final dependerá de Trump. Washington podría utilizar esta herramienta como mecanismo de presión en sus conversaciones con Moscú, cuya reanudación está prevista para octubre.
Desde Ucrania, el ministro de Exteriores, Andrí Sibiga, respaldó las nuevas medidas y afirmó que representan una forma de aumentar la presión económica sobre Rusia para impulsar el fin de la guerra.
Por su parte, el canciller ruso, Serguéi Lavrov, reconoció que las conversaciones entre Moscú y Washington no han registrado avances hacia una normalización de las relaciones y señaló que, por el momento, tampoco se prevén progresos. No obstante, destacó que la Casa Blanca mantiene disposición para dialogar con Rusia.
Fuente – EFE




