Las autoridades electorales de Rusia aseguraron este domingo que las irregularidades detectadas en los más de 90,000 colegios electorales habilitados en el país y en cuatro regiones ucranianas anexionadas para las elecciones parlamentarias son “ínfimas”.
“El porcentaje de denuncias de irregularidades es mínimo, menos del 0,1 % de las 91,000 comisiones electorales. Esto es significativamente inferior a lo que vimos en las elecciones de 2021”, declaró la presidenta de la Comisión Electoral Central (CEC), Ela Pamfílova, citada por agencias rusas.
Participación y observadores
Pamfílova afirmó que todas las quejas son analizadas “instantáneamente” y reiteró que los comicios se celebran “en pleno cumplimiento de la ley”, con una participación considerada “muy alta”.
También negó las informaciones sobre obstrucción masiva a la labor de los observadores, asegurando que en los comicios trabajan más de 1,100 observadores independientes, incluidos cerca de 40 provenientes de Estados Unidos y Europa.
Críticas de la oposición
Representantes del partido pacifista Yábloko, excluido de las elecciones, y del Partido Comunista de Rusia denunciaron obstáculos a sus observadores. Además, electores reportaron dificultades para obtener papeletas impresas y presiones para votar en línea, modalidad que la oposición considera un instrumento de fraude.
Contexto electoral
Más de 111 millones de rusos en 89 regiones fueron llamados a las urnas desde el viernes para elegir a los 450 diputados de la Duma, en más de 90,000 colegios electorales. También se habilitaron 333 centros de votación en 152 países, principalmente en legaciones diplomáticas, donde ya han votado más de 100,000 rusos.
El partido oficialista Rusia Unida, que busca revalidar la mayoría constitucional lograda en 2016, cuenta con una intención de voto de entre 33 % y 37 % según sondeos oficiales, aunque encuestas independientes le otorgan apenas un 25 %. Analistas estiman que finalmente obtendría alrededor del 50 % de los votos.




