CALI — Lo que inició como un delito común en las calles de la capital del Valle del Cauca dio un giro inesperado que permitió destapar un atroz caso de maltrato e impunidad. Un delincuente hurtó un teléfono móvil y, al lograr vulnerar la clave de seguridad para acceder al dispositivo, hizo un descubrimiento que lo llevó a hacer una denuncia pública: la propietaria del equipo tenía guardados videos donde abusaba sexualmente de su propia hija de apenas 9 años.
Consternado por el material que halló en la galería multimedia, el sujeto decidió divulgar las grabaciones en redes sociales para exponer a la agresora. La viralización del contenido alertó de inmediato a la Policía Nacional y a la Fiscalía General de la Nación, organismos que iniciaron un operativo de rastreo e inteligencia para dar con la ubicación del teléfono y la identidad de la mujer involucrada.
Las pesquisas condujeron a las autoridades hasta una vivienda en el barrio Eduardo Santos, al oriente de Cali, donde se ejecutó la aprehensión de la implicada. Durante la intervención judicial, dos hijos mayores de la detenida identificaron a la menor de las grabaciones como su hermana y revelaron ante los investigadores que ellos también habrían sufrido episodios de violencia y maltrato por parte de su progenitora en el pasado.
En el desarrollo de las audiencias preliminares, la fiscalía formuló cargos por el delito de acceso carnal violento. Asimismo, el ente investigador indaga si la imputada utilizaba el mismo dispositivo para comercializar o distribuir material audiovisual de explotación sexual infantil con terceros con fines lucrativos. La acusada permanece bajo custodia judicial a la espera del avance del proceso penal.
Fuente–EL TIEMPO




