El tramo conocido como El Derrumbao, ubicado entre San Rafael y el puente Coronel en la carretera Barahona–Enriquillo, continúa siendo uno de los puntos viales más peligrosos de la costa sur, pese a las intervenciones de emergencia, estudios técnicos y anuncios realizados desde 2023 para encontrar una solución definitiva.
Un tramo de alto riesgo Durante años, conductores de furgones, patanas, autobuses y vehículos pesados han enfrentado serias dificultades para atravesar el estrecho y accidentado tramo, provocando prolongados taponamientos y situaciones de riesgo. La presencia de un precipicio hacia el mar, sin protección adecuada, mantiene expuestos a los usuarios ante cualquier pérdida de control o desperfecto mecánico.
Las lluvias agravan el peligro, ya que las características geológicas del terreno favorecen desprendimientos de tierra y rocas, obligando al Ministerio de Obras Públicas y Comunicaciones (MOPC) a realizar constantes intervenciones de emergencia.
Intervenciones y estudios técnicos En septiembre de 2023, tras un deslizamiento que bloqueó la vía, Obras Públicas movilizó equipos pesados y el entonces ministro Deligne Ascención supervisó los trabajos, anunciando que se buscaría una solución definitiva con asesoría del geólogo Osiris de León. Entre las alternativas planteadas figuran la estabilización de la montaña, la construcción de un viaducto o incluso un túnel, con una inversión estimada en US$40 millones.
Aunque se realizaron mejoras como asfaltado y señalización, la obra estructural prometida no ha comenzado, y el tramo sigue siendo vulnerable.
Impacto en el desarrollo turístico La urgencia de resolver El Derrumbao aumenta con los planes de desarrollo turístico en Pedernales, especialmente en Cabo Rojo, que incrementarán el flujo vehicular por el corredor Barahona–Enriquillo–Pedernales. El riesgo afecta tanto a residentes como a visitantes que cada fin de semana recorren la costa para conocer destinos como San Rafael, Los Patos y Paraíso.
Reclamo legislativo El senador de Barahona, Moisés Ayala, reiteró el pasado 27 de agosto la necesidad de una intervención urgente, sumándose a años de reclamos, inspecciones y estudios que aún no han dado paso a una solución definitiva.
Mientras tanto, miles de conductores continúan atravesando diariamente un tramo donde la montaña, las curvas y el precipicio convierten a El Derrumbao en uno de los puntos más delicados de la carretera Barahona–Enriquillo.




