Dos embarcaciones que presuntamente intentaban introducir grandes cargamentos de sustancias controladas a República Dominicana fueron interceptadas en las costas de Baní, provincia Peravia, durante un operativo simultáneo que dejó cuatro personas detenidas y el decomiso de 749 paquetes de presunta cocaína.
Las acciones fueron ejecutadas por agentes de la Dirección Nacional de Control de Drogas (DNCD), la Armada de República Dominicana (ARD) y la Fuerza Aérea (FARD), bajo la coordinación del Ministerio Público y con apoyo de agencias de inteligencia del Estado, la Fuerza de Tarea Interagencial Sur (JIATFS) y la DEA de Estados Unidos.
Dos interdicciones en Punta Salinas
La primera interdicción se produjo a varias millas náuticas al sur de Punta Salinas, donde las unidades localizaron una embarcación con dos hombres a bordo. Durante la inspección fueron encontradas 10 pacas con 281 paquetes de una sustancia que se presume es cocaína, envueltos en cinta adhesiva y marcados con diferentes logotipos. En esa misma embarcación, los agentes hallaron un mono de procedencia exótica, que era transportado junto al cargamento.
Mientras se desarrollaba esta intervención, otra unidad desplegada en la zona interceptó una segunda embarcación, también al sur de Punta Salinas. En su interior fueron halladas 20 pacas con 468 paquetes de la sustancia. En esta segunda operación fueron detenidos otros dos hombres, todos de nacionalidad dominicana.
Investigación abierta
La DNCD informó que las investigaciones permanecen abiertas con el propósito de identificar y apresar a otros integrantes de las estructuras que estarían detrás de estas operaciones, cuyo método consistiría en utilizar embarcaciones rápidas para trasladar cargamentos desde Sudamérica hacia territorio dominicano.
Los 749 paquetes fueron enviados bajo cadena de custodia al Instituto Nacional de Ciencias Forenses (Inacif), organismo que tendrá a su cargo determinar mediante los análisis correspondientes el tipo y peso exactos de la sustancia ocupada.
Con este operativo, las autoridades refuerzan el mensaje de que los corredores marítimos del Caribe permanecen bajo vigilancia activa, en un esfuerzo conjunto para enfrentar el crimen organizado transnacional.




