Por: Awilma Nuñez — Santo Domingo, RD. — República Dominicana avanza en la creación de una estrategia nacional destinada a fortalecer la prevención y respuesta ante la violencia de género que afecta a mujeres afrodescendientes, mediante una iniciativa que reúne al Estado, organismos internacionales, organizaciones sociales y el sector académico.
El Ministerio de la Mujer, la Organización de los Estados Americanos (OEA), a través del Mecanismo de Seguimiento de la Convención de Belém do Pará (Mesecvi), y el Fondo de Población de las Naciones Unidas (UNFPA), junto a organizaciones de la sociedad civil, pusieron en marcha el proceso de aplicación de la Recomendación General N.º 5 del Comité de Expertas del Mesecvi, enfocada en la violencia de género contra las mujeres afrodescendientes.
La iniciativa busca pasar del análisis técnico a la elaboración de una hoja de ruta nacional, con acciones concretas en áreas como justicia, salud, seguridad, prevención, generación de datos, monitoreo, políticas públicas y asignación presupuestaria.
Durante el encuentro participaron representantes de la Red de Mujeres Afrolatinoamericanas, Afrocaribeñas y de la Diáspora (Rmaad), el Centro de Investigación para la Acción Femenina (CIPAF), la Confederación Nacional de Mujeres del Campo (Conamuca), el Instituto de Investigación y Estudios de Género y Familia de la UASD (IGEF-UASD) y el Centro de Solidaridad para el Desarrollo de la Mujer (CE-Mujer).
La ministra de la Mujer, Gloria Reyes, destacó que el proceso representa una oportunidad para fortalecer el diálogo y la coordinación entre los distintos sectores. Asimismo, llamó a unir esfuerzos para garantizar que las mujeres afrodescendientes tengan acceso efectivo a la justicia, la verdad y la reparación.
De su lado, el representante nacional del UNFPA, Mario Serrano, señaló que el racismo y la desigualdad de género pueden combinarse y aumentar las condiciones de violencia y exclusión que enfrentan estas mujeres. Explicó que la Recomendación General N.º 5 proporciona orientaciones para incorporar una perspectiva interseccional en las políticas públicas.
En la misma línea, el representante de la Secretaría General de la OEA en el país, Esteban de la Torre Ribadeneira, sostuvo que la violencia de género debe abordarse tomando en cuenta también factores como el racismo y otras desigualdades sociales, debido a que pueden dificultar el acceso a la justicia y limitar la respuesta de las instituciones.
Durante la jornada también fueron expuestos los resultados del “Análisis Situacional sobre violencia basada en género contra mujeres y niñas afrodescendientes en República Dominicana”, estudio que identifica la relación entre discriminación racial, desigualdades estructurales y violencia de género.
Las instituciones participantes destacaron, además, que los datos del X Censo Nacional de Población y Vivienda de 2022 constituyen una herramienta importante para actualizar diagnósticos anteriores y disponer de una base estadística más sólida para diseñar políticas e intervenciones dirigidas a esta población.
Hacia una estrategia nacional
La secretaria técnica del Mesecvi, Yildalina Tatem Brache, presentó los principales componentes de la Recomendación General N.º 5, mientras que Rocío Muñoz, asesora regional de Género del UNFPA, abordó los avances y desafíos de América Latina y el Caribe.
El documento plantea que las políticas destinadas a las mujeres afrodescendientes deben considerar de manera conjunta las desigualdades raciales y de género, con medidas específicas para mejorar su protección y garantizar sus derechos.
La iniciativa también da seguimiento a los compromisos adoptados en la X Conferencia de Estados Parte de la Convención de Belém do Pará, realizada en diciembre de 2025, donde se llamó a reforzar los mecanismos de justicia, verdad y reparación, con especial atención a las mujeres afrodescendientes.
Con este proceso, República Dominicana busca establecer una respuesta más coordinada entre las instituciones públicas y la sociedad civil para enfrentar las distintas formas de violencia y discriminación que afectan a las mujeres afrodescendientes.




