Las redes criminales que operan entre Jamaica y Haití mantienen conexiones que vinculan el narcotráfico con el comercio ilegal de armas, una práctica que continúa bajo la observación de las Naciones Unidas y que representa un desafío para la seguridad en el Caribe.
El Informe final del Panel de Expertos sobre Haití, presentado ante el Consejo de Seguridad de la ONU en septiembre de 2026, advierte que bandas jamaicanas recurren al intercambio de sustancias ilícitas por armas de fuego para abastecerse de armamento ilegal.
De acuerdo con el documento, las autoridades de Jamaica han incautado 51 armas identificadas como vinculadas a la Policía Nacional Haitiana. Desde el informe anterior se decomisaron tres armas adicionales, según los datos recopilados por las autoridades jamaicanas en julio de 2026.
El reporte señala que el intercambio de drogas por armas de fuego sigue siendo una de las principales modalidades utilizadas por las bandas criminales. Aunque se ha registrado una reducción en la frecuencia de los viajes empleados para estas operaciones, el Panel atribuye ese descenso a las acciones constantes de los organismos de seguridad de Jamaica y otros países de la región.
Una operación marítima dejó al descubierto el narcotráfico
El informe también documenta casos de ciudadanos jamaicanos presuntamente involucrados en operaciones de tráfico de drogas.
Uno de los hechos ocurrió el 30 de abril de 2026, cuando la Guardia Costera de Estados Unidos interceptó una embarcación frente a la costa de Môle Saint-Nicolas, en el noreste de Haití.
Durante la operación fueron incautados aproximadamente 1,376 kilogramos de cannabis, cuyo valor fue estimado en 3.8 millones de dólares. En el mismo procedimiento fue detenido un ciudadano jamaicano que, según el informe, habría aceptado un pago de 10,000 dólares para realizar el trabajo.
Para el Panel de Expertos, estos casos forman parte de una problemática regional más amplia, en la que las rutas marítimas y las redes delictivas facilitan el traslado de drogas, armas y otras mercancías ilegales a través del Caribe.
Incautaciones de armas en Haití, República Dominicana y Miami
El documento recoge, además, 28 incautaciones de armas y municiones realizadas entre el 22 de octubre de 2022 y el 1 de julio de 2026.
De ese total, ocho se produjeron en buques en Miami, 16 en Haití y cuatro en República Dominicana, según el desglose presentado en el informe. Entre los casos dominicanos se mencionan decomisos en el puerto de Haina, así como actuaciones en Dajabón y Elías Piña durante 2022 y 2023. También se registra una incautación en Haina el 25 de enero de 2025, en la que fueron recuperados rifles y pistolas.
En conjunto, las 28 incautaciones contabilizaron 69 pistolas, 67 rifles semiautomáticos, un rifle calibre .50 y 80,944 cartuchos de distintos calibres.
Compras ilegales y presunta participación de funcionarios
El Panel advierte que el suministro de armas a las bandas haitianas no depende únicamente de los intercambios con redes de narcotráfico. Según el documento, parte del armamento llega mediante compras directas realizadas por personas en Estados Unidos, quienes actuarían bajo la percepción de que existe un bajo riesgo de ser interceptadas.
El informe también señala que algunas empresas de seguridad privada estarían vinculadas al abastecimiento ilegal de armas. En ese contexto, indica que en Haití operan más de 100 empresas de este tipo.
Otra de las alertas recogidas en la investigación apunta a la presunta participación de miembros de la Policía Nacional Haitiana y de personas con posiciones de liderazgo en el país en el suministro de armamento a las bandas criminales.
Los hallazgos ponen de relieve la conexión entre el tráfico de drogas, la circulación ilegal de armas y las redes que operan en distintos territorios del Caribe. El informe subraya así la necesidad de abordar el problema desde una perspectiva regional, tomando en cuenta tanto a los grupos que ejecutan estas actividades como a las estructuras que facilitan el intercambio y el suministro de productos ilícitos.




