El presidente Luis Abinader reiteró este domingo la política oficial de contención de precios en los combustibles mediante un esquema de subsidios focalizados, diseñado para amortiguar los efectos de las fluctuaciones internacionales en la economía nacional. La estrategia prioriza los hidrocarburos de uso masivo e industrial, como el gasoil y el GLP, por encima de los de consumo particular.
Impacto financiero y criterios de focalización
Durante LA Agenda Semanal, acompañado por el ministro de Industria, Comercio y Mipymes, Eduardo Sanz Lovatón, el mandatario presentó un desglose del impacto financiero de estas medidas y la lógica detrás de la fijación de precios.
Sanz Lovatón explicó que el subsidio al gasoil de transporte federado alcanza los RD$200 por galón, mientras que al gasoil regular se le aplican RD$120 por galón, evitando que el precio supere los RD$390.00. El gasoil óptimo recibe una compensación similar, cotizándose en RD$318.00 en lugar de RD$438.00.
En contraste, la gasolina premium recibe un subsidio menor de RD$26.00 por galón, reflejando la orientación hacia sectores productivos y de transporte. El Gas Licuado de Petróleo (GLP), de alto consumo doméstico y comercial, mantiene una subvención de RD$52.00 por galón.
El ministro aclaró que las variaciones semanales dependen del mercado de derivados y no del valor estricto del crudo, ya que la mayoría de los combustibles consumidos en el país son importados ya refinados.
Coyuntura internacional y disciplina fiscal
Abinader señaló que la coyuntura geopolítica ha afectado la capacidad de refinación global, encareciendo especialmente el diésel. Reiteró que la prioridad oficial ha sido absorber la mayor parte de estas alzas para proteger a la población.
El presidente destacó además el crecimiento de la clase media y el aumento de la demanda energética, con un incremento del 48 % en la importación de vehículos entre 2019 y 2025. Subrayó que el equipo económico realiza reajustes continuos para canalizar ahorros hacia la mitigación del costo de los hidrocarburos y el respaldo a las MIPYMES, mediante asesoría financiera y facilidades de crédito.
“Atendemos las urgencias del momento sin perder de vista los objetivos de mediano y largo plazo. Las decisiones se adoptan de forma permanente y rigurosa para proteger a la población, preservar el gasto de inversión y mantener el ritmo de crecimiento económico que posiciona a la República Dominicana entre los de mayor dinamismo de la región”, concluyó Abinader.




