Florida, Estados Unidos. La Fiscalía de Florida emitió una orden de arresto estatal contra el expresidente cubano Raúl Castro, acusado de presunta conspiración para cometer asesinato en primer grado por el derribo de dos avionetas civiles de Estados Unidos en 1996, un hecho en el que murieron cuatro personas.
El anuncio fue realizado este lunes por el fiscal general de Florida, James Uthmeier, quien informó que la medida se produjo tras la reapertura de la investigación sobre la posible implicación de Castro en el ataque, ocurrido cuando se desempeñaba como ministro de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Cuba.
Las aeronaves pertenecían a la organización humanitaria Hermanos al Rescate, con sede en Miami, dedicada a localizar y auxiliar a cubanos que intentaban abandonar la isla por vía marítima.
Según la Fiscalía, los aviones Cessna, que estaban desarmados, fueron destruidos por cazas MiG cubanos mediante misiles aire-aire cuando sobrevolaban una zona que, de acuerdo con las autoridades estadounidenses, se encontraba fuera de las aguas territoriales de Cuba. En el incidente fallecieron Carlos Costa, Pablo Morales, Mario de la Peña y Armando Alejandre Jr.
Uthmeier sostuvo que la investigación busca establecer responsabilidades por los hechos y afirmó que presuntas actividades de inteligencia cubana en Florida habrían contribuido a localizar a los pilotos civiles.
Antecedentes judiciales
La orden estatal se suma a las acciones emprendidas por la justicia federal estadounidense, que también presentó cargos contra Castro en relación con el caso. Las acusaciones incluyen presuntos delitos de asesinato y conspiración para acabar con la vida de ciudadanos estadounidenses.
El proceso representa un nuevo avance judicial casi tres décadas después del derribo de las aeronaves y se desarrolla en medio del endurecimiento de las medidas de presión de la Administración del presidente Donald Trump contra el Gobierno cubano.
La situación coincide, además, con la crisis económica que atraviesa Cuba y con nuevas sanciones estadounidenses dirigidas a personas vinculadas con las autoridades de la isla.
Fuente – EFE




