Santo Domingo. El magistrado Manuel Ramón Herrera Carbuccia, primer sustituto del presidente de la Suprema Corte de Justicia (SCJ) y presidente de su Tercera Sala, se despidió este martes de jueces, abogados, familiares y colaboradores, al concluir más de 26 años de servicio en el Poder Judicial dominicano.
Durante su despedida, Herrera Carbuccia expresó que cierra esta etapa de su vida profesional con la conciencia tranquila y apegado a los principios y valores que han guiado su conducta personal y familiar.
El magistrado recordó sus inicios como juez de carrera, cuando presidió la Corte de Trabajo de San Pedro de Macorís, así como su formación en la Escuela Nacional de la Judicatura, etapas que marcaron su desarrollo profesional dentro del sistema judicial.
Especialista en derecho laboral, Herrera Carbuccia también se ha destacado por promover el acceso a la justicia como garantía de los derechos de los trabajadores. Durante su participación en el X Encuentro Internacional Justicia y Derecho, celebrado en La Habana, Cuba, presentó la ponencia “El acceso a la justicia laboral”, en la que defendió la necesidad de que los derechos fundamentales de los trabajadores sean efectivos y cuenten con mecanismos de protección adecuados.
Al despedirse, agradeció a los expresidentes Leonel Fernández y Danilo Medina, así como al presidente Luis Abinader, por el trato recibido durante las distintas etapas de su carrera judicial.
Asimismo, reconoció la labor del personal de la Tercera Sala de la Suprema Corte de Justicia, cuya producción, según indicó, asciende a 1,650 sentencias y 397 resoluciones relacionadas con la suspensión de la ejecución de sentencias.
Herrera Carbuccia manifestó su deseo de ser recordado por una visión de la justicia centrada en la dignidad humana y el compromiso con la ciudadanía, destacando que la función de los jueces va más allá de resolver conflictos, pues implica garantizar decisiones oportunas y respetuosas de los derechos fundamentales.
“Ejercer la función de juez es impartir justicia efectiva, digna, oportuna, pero sobre todo humana”, expresó el magistrado, al resumir la filosofía que, según afirmó, ha orientado su desempeño durante su trayectoria en el Poder Judicial dominicano.
Por: Awilma Nuñez




