El reconocido actor estadounidense Tom Skerritt, ganador de un premio Emmy y figura destacada de películas icónicas como Alien y Top Gun, falleció a los 93 años por causas naturales, según informó su familia a la revista especializada People.
En un comunicado, sus familiares destacaron no solo la trayectoria artística del intérprete, sino también sus cualidades personales. “Si bien el mundo conoció a Tom por su destacada carrera como actor, nosotros lo conocimos por su humor, su curiosidad, su sabiduría, su generosidad y el amor que trajo a nuestras vidas”, expresaron.
Nacido el 25 de agosto de 1933 en Detroit, Michigan, Skerritt tuvo un camino poco convencional antes de alcanzar la fama en Hollywood. Se incorporó a la Fuerza Aérea de Estados Unidos en 1951 y, tras completar su servicio, se trasladó a Los Ángeles, donde estudió literatura inglesa mientras daba sus primeros pasos en el teatro.
Su debut cinematográfico llegó en 1962 con la película bélica War Hunt, en la que compartió créditos con Robert Redford y Sydney Pollack. Gracias a su experiencia militar, participó posteriormente en producciones televisivas de temática bélica como Combat! y The Virginian, consolidando una carrera que se extendería durante más de seis décadas.
Una carrera marcada por personajes inolvidables
El gran impulso de su trayectoria llegó en 1970 con MASH*, la aclamada sátira dirigida por Robert Altman. Su interpretación del cirujano militar Duke Forrest le abrió las puertas de Hollywood y lo convirtió en un rostro familiar para millones de espectadores.
A finales de la década de 1970 alcanzó una nueva dimensión de popularidad al interpretar al capitán Arthur Dallas en Alien, la influyente cinta de ciencia ficción y terror dirigida por Ridley Scott. Su personaje se convirtió en una pieza clave de una película que marcaría un antes y un después en el género.
Años más tarde volvió a conquistar al público con su papel del comandante Mike “Viper” Metcalf en Top Gun, éxito protagonizado por Tom Cruise que se transformó en una de las producciones más emblemáticas de los años ochenta.
Su versatilidad también brilló en televisión. En 1993 obtuvo el premio Emmy al mejor actor principal en una serie dramática por su interpretación del sheriff Jimmy Brock en Picket Fences, una producción ampliamente reconocida por la crítica y considerada una de las más destacadas de la década.
Legado en el cine y la televisión
A lo largo de su carrera, Skerritt participó en numerosas películas y series, construyendo una reputación basada en personajes sólidos y actuaciones memorables. Su presencia se mantuvo constante en la industria del entretenimiento estadounidense, convirtiéndose en una referencia para varias generaciones de actores.
Además de su legado profesional, deja una amplia familia. Le sobreviven su tercera esposa, Julie Tokashiki, y sus cinco hijos: Andy, Erin, Matt, Colin y Emiko.
Con su fallecimiento, Hollywood despide a uno de los intérpretes más respetados de su generación, recordado por su participación en algunas de las producciones más influyentes del cine y la televisión de las últimas décadas.




