El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, y el senador Flávio Bolsonaro protagonizaron este viernes un debate más centrado en propuestas que el anterior, aunque sin abandonar los ataques personales, a dos días de la segunda vuelta presidencial que definirá el futuro político del país.
En el segundo cara a cara televisivo antes del balotaje del domingo, ambos candidatos confrontaron sus posiciones sobre economía, infraestructura, seguridad y desarrollo regional, en un tono menos agresivo que el observado durante el primer debate.
Flávio Bolsonaro, candidato de la derecha y vencedor de la primera vuelta con el 47 % de los votos frente al 45 % obtenido por Lula, defendió su propuesta de reducir el gasto público y volvió a citar como referencia las medidas económicas impulsadas por el presidente argentino Javier Milei.
Al responder a cuestionamientos de Lula sobre su propuesta de aplicar una “motosierra” al gasto estatal, Bolsonaro aseguró que encontrará un escenario económico complicado si llega al poder y responsabilizó al actual Gobierno por la situación financiera del país.
Cruce de acusaciones
El debate también estuvo marcado por intercambios personales entre ambos aspirantes.
Bolsonaro acusó al mandatario de permitir el crecimiento del crimen organizado, aumentar la carga fiscal y no ofrecer respuestas efectivas al aumento del costo de vida de las familias brasileñas.
Además, lanzó críticas relacionadas con la política salarial del Gobierno y realizó comentarios sobre Lula que provocaron una rápida respuesta del presidente.
Lula rechazó los señalamientos y respondió acusando a su rival de mantener vínculos con sectores extremistas, al tiempo que puso en duda su experiencia administrativa y su conocimiento de la realidad brasileña.
“No conoce Brasil”, afirmó el actual mandatario durante uno de los momentos más tensos del encuentro.
Elección abierta
A pesar de las confrontaciones, ambos candidatos aprovecharon el escenario para presentar sus principales propuestas y buscar convencer a los electores indecisos.
Flávio Bolsonaro insistió en que representa una opción de cambio y sostuvo que Brasil puede sumarse a la corriente conservadora que ha ganado fuerza en varios países de América Latina.
Por su parte, Lula defendió la gestión de su Gobierno y pidió a los ciudadanos verificar las afirmaciones realizadas durante la campaña electoral.
El debate se produjo en un contexto de máxima incertidumbre electoral. Una encuesta divulgada por Datafolha mostró un empate técnico entre ambos candidatos, con un 50 % de intención de voto para cada uno de cara a la segunda vuelta del próximo domingo.
El resultado mantiene completamente abierto el desenlace de una de las elecciones más dis




