El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció este jueves que conversará con su homólogo brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, aunque evitó reconocer quién considera ganador de las recientes elecciones en Brasil, en las que su aliado Flávio Bolsonaro resultó derrotado.
Al ser consultado por los periodistas sobre un posible diálogo con Lula, Trump respondió que hablará con él, pero cuestionó los resultados electorales al calificarlos de “una desgracia”.
El mandatario estadounidense también se abstuvo de identificar al ganador legítimo de los comicios y aseguró que, durante el proceso, mantuvo una posición neutral. Sin embargo, insistió en que las elecciones representaron una vergüenza para el pueblo brasileño.
El pasado lunes, Trump había calificado la votación de “fraudulenta” y, un día después, afirmó que Bolsonaro había recibido un trato injusto en su país.
Por su parte, Flávio Bolsonaro y sus familiares llegaron el miércoles a Miami, Estados Unidos, tras abandonar Brasil. El traslado se produjo en medio de una investigación por presunta corrupción, mientras la Policía Federal brasileña había cancelado sus pasaportes ordinario y diplomático por incumplir una orden judicial relacionada con la entrega de esos documentos.
El Gobierno estadounidense informó que concederá visados a los cuatro integrantes de la familia, aunque todavía no ha precisado qué tipo de permisos recibirán ni las condiciones de su permanencia en territorio estadounidense.
La derrota electoral de Bolsonaro representa un revés para la estrategia de la Administración Trump de fortalecer sus vínculos con gobiernos de derecha en América Latina y acercar a Washington a Brasil, considerada la mayor economía de la región.
Pese a sus críticas al proceso electoral, Trump no ha aclarado públicamente a quién reconoce como vencedor, mientras mantiene abierta la posibilidad de establecer contacto directo con Lula.




