El senador brasileño Flávio Bolsonaro, derrotado en la segunda vuelta de las elecciones presidenciales, se negó a revelar cómo logró salir de Brasil y llegar a Estados Unidos, aunque aseguró que no recibió ayuda de ningún gobierno.
En una entrevista con The New York Times, publicada este jueves, el hijo del expresidente Jair Bolsonaro afirmó que mantendrá en secreto los detalles de su salida del país.
“Me lo llevaré a la tumba”, declaró al ser consultado sobre cómo llegó a territorio estadounidense, en su primera entrevista tras abandonar Brasil luego de perder frente al presidente Luiz Inácio Lula da Silva.
Niega ayuda de gobiernos
Flávio Bolsonaro sostuvo que no recibió asistencia de ninguna autoridad para salir de Brasil. Según explicó, la decisión fue espontánea y la tomó junto con su esposa.
“Absolutamente nadie, de ningún gobierno. Fui yo solo”, afirmó, aunque reconoció que pudo haber recibido ánimo de amigos en el extranjero.
Sin embargo, The New York Times publicó en otro artículo que el avión que lo trasladó a Miami fue gestionado por un funcionario de la Casa Blanca y que su entrada a Estados Unidos recibió autorización directa del presidente Donald Trump, según fuentes estadounidenses.
El periódico también informó que uno de los principales asesores del presidente argentino, Javier Milei, lo recibió en un aeropuerto de Puerto Iguazú, de acuerdo con tres personas involucradas en la operación.
Por su parte, el secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, negó que su país facilitara la salida de Bolsonaro de Brasil.
Afirma que espera ser encarcelado
Durante la entrevista, el senador relató que tomó la decisión de marcharse la mañana posterior a las elecciones, cuando salía de la urbanización donde su padre permanece bajo arresto domiciliario por su implicación en un intento de golpe de Estado.
Según su relato, Jair Bolsonaro lo miró y le dijo: “Ya sabes adónde quieren llegar con esto, ¿verdad?”. Flávio aseguró que respondió que estaba preparado y que sabía lo que tenía que hacer, aunque ninguno mencionó directamente la posibilidad de huir.
El senador defendió su inocencia frente a las investigaciones que enfrenta por presunto lavado de dinero y corrupción, pero reconoció que considera que su destino final será el encarcelamiento.
También reiteró sus sospechas sobre el escrutinio electoral, al que calificó de “matemáticamente imposible”, y agradeció a Trump por permitirle permanecer en Estados Unidos y, según dijo, no tomar partido.
“Si hay nuevas elecciones, obviamente volveré a ser candidato”, aseguró.




