La empresa biotecnológica Gameto, dedicada al desarrollo de innovaciones en tratamientos de fertilidad, fue adquirida por la farmacéutica suiza Ferring Pharmaceuticals por un monto de hasta US$1,382.5 millones, informó su cofundador, el empresario argentino-español Martin Varsavsky.
La operación representa el sexto emprendimiento de Varsavsky valorado en más de mil millones de dólares y culmina un proyecto que nació en 2020 a partir de una beca financiada por el empresario en la Universidad de Harvard en honor a su padre, el astrofísico Carlos M. Varsavsky.
Gameto, mi sexto unicornio, acaba de ser comprado por Ferring por 1.380 millones de dólares
En 2020 hice una donación a la Universidad de Harvard para crear una beca con el nombre de mi padre, Carlos M. Varsavsky, en el laboratorio de George Church, uno de los grandes genetistas del mundo. La beca tenía un solo objetivo: fabricar óvulos humanos en el laboratorio. De ahí salió Gameto.
Mi padre era astrofísico y creó el Instituto Argentino de Radioastronomía. Era un gran profesor, en la universidad y en casa. En una época sin inteligencia artificial, él era la inteligencia artificial para mí: sabía de todo, era la enciclopedia de la familia. Murió joven. La beca lleva su nombre.
Ferring Pharmaceuticals, la farmacéutica suiza especializada en fertilidad, compra Gameto por hasta 1.382,5 millones de dólares. Soy cofundador de Gameto, y esta es la historia de una empresa que nació para hacer una cosa y fue comprada por otra.
Llegué a la fertilidad en 2016 con Prelude Fertility, una red de clínicas de fertilidad en Estados Unidos que monté y que después pasó a formar parte de Inception, hoy la mayor red de clínicas de fertilidad de Norteamérica.
Dentro de esas clínicas aprendí algo que las tasas de éxito no cuentan. La fecundación in vitro (FIV) funciona, pero es brutal. Durante unas dos semanas la mujer se inyecta hormonas para que sus ovarios liberen muchos óvulos a la vez. Eso son unos veintiocho pinchazos, varias ecografías, análisis de sangre, hinchazón y cambios de humor.
Muchas mujeres pasan por eso una vez y no quieren volver a pasar. Cada una que lo deja es un embarazo que nunca llega. Me obsesioné con una pregunta: ¿y si el tratamiento durara tres días en vez de dos semanas?
En 2020, el año de la beca, arrancamos Gameto con unos 3 millones de dólares de amigos y de otros emprendedores, entre ellos Brian Armstrong, el fundador de Coinbase; Jack Abraham, creador de Atomic, un estudio que monta empresas desde cero; y Shervin Pishevar, uno de los primeros inversores de Uber. Fabricar un óvulo resultó enormemente difícil. Nadie en el mundo lo ha conseguido todavía. Pero por el camino hacia el óvulo encontramos algo más útil para las mujeres que están hoy en tratamiento.
La beca pagó el doctorado de Christian Kramme, un genetista californiano que descubrió cómo fabricar en el laboratorio las células que rodean al óvulo dentro del ovario y lo ayudan a madurar. Hoy es el director científico de Gameto.
En 2021 incorporé a Dina Radenkovic Turner como cofundadora y consejera delegada. Tenía 26 años, era médica formada en el University College de Londres, había competido en olimpiadas de matemáticas en su Serbia natal, y es una de las personas más brillantes con las que he trabajado en mi vida. Mucha gente cuestionó que pusiera a alguien tan joven al frente de una empresa de biotecnología. El tiempo nos dio la razón. Lo que tenía era un objetivo casi imposible, fabricar un óvulo humano en el laboratorio, y una beca en Harvard. Dina convirtió eso en una empresa. Miró las células de Christian y vio un producto: si el óvulo todavía quedaba lejos, haríamos en el laboratorio el trabajo del ovario. Eso es Fertilo.
Con Fertilo, la mujer se pone hormonas solo dos o tres días, alrededor de un 80% menos de pinchazos. Sus óvulos se extraen todavía inmaduros y pasan un día en el laboratorio junto a esas células, que hacen el trabajo del ovario. Una vez maduros, se fecundan como en cualquier ciclo de FIV. Las células nunca entran en su cuerpo.
El 16 de diciembre de 2024 nació en Lima el primer bebé concebido así. En agosto de este año ya eran cinco bebés y más de veinte embarazos.
Una mujer que termina un tratamiento de tres días está mucho más dispuesta a volver a por un segundo ciclo, y a por un tercero. Tres ciclos suaves valen más que un ciclo brutal que nadie quiere repetir.
Con la compra de Ferring, Gameto es la sexta empresa que he construido que supera los mil millones de dólares, después de Viatel, Jazztel, https://t.co/vSSdpQOvn4, Eolia Renovables, que vendimos en 2017, e Inception Fertility, que absorbió a Prelude. Telecomunicaciones, internet, energías limpias, clínicas de fertilidad y ahora biotecnología. Son sectores que no tienen nada en común, y en todos aprendí lo mismo: lo que más importa es el equipo.
Mi idea original, fabricar un óvulo humano en el laboratorio, todavía no ha funcionado. Lo que vale hasta 1.382,5 millones de dólares apareció por el camino, y lo vimos a tiempo.
Gracias a Dina, a Christian y a todo el equipo de Gameto.
— Martin Varsavsky (@martinvars) October 27, 2026
Según explicó, la iniciativa tenía como objetivo original desarrollar tecnología capaz de fabricar óvulos humanos en laboratorio, una meta que todavía no ha sido alcanzada. Sin embargo, durante el proceso de investigación surgió una alternativa que terminó convirtiéndose en el principal activo de la empresa.
Una innovación para la fertilidad
Gameto desarrolló Fertilo, una tecnología destinada a reducir significativamente la carga física y emocional de los tratamientos de fecundación in vitro (FIV).
El procedimiento busca disminuir de dos semanas a apenas dos o tres días la estimulación hormonal que normalmente reciben las pacientes antes de la extracción de óvulos.
La tecnología utiliza células creadas en laboratorio que reproducen parte del trabajo que realiza el ovario en el proceso de maduración ovocitaria. Tras la extracción, los óvulos completan su maduración en laboratorio antes de ser fecundados.
De acuerdo con Varsavsky, este método reduce en alrededor de un 80 % la cantidad de inyecciones requeridas durante el tratamiento convencional.
Del laboratorio al nacimiento de los primeros bebés
El proyecto científico fue impulsado inicialmente por el genetista Christian Kramme, cuya investigación permitió desarrollar las células utilizadas posteriormente en Fertilo.
En 2021 se incorporó como cofundadora y directora ejecutiva Dina Radenkovic Turner, una médica e investigadora formada en el University College de Londres, quien orientó el proyecto hacia una aplicación comercial en el campo de la fertilidad.
Según relató Varsavsky, el primer bebé concebido mediante este método nació en Lima el 16 de diciembre de 2024. Para agosto de este año, la tecnología ya había contribuido al nacimiento de cinco bebés y a más de veinte embarazos.
Sexto unicornio del empresario
Con esta adquisición, Gameto se convierte en el sexto proyecto empresarial de Varsavsky en superar la barrera de los mil millones de dólares, sumándose a compañías como Viatel, Jazztel, Ya.com, Eolia Renovables e Inception Fertility.
El empresario destacó que, aunque la idea inicial de fabricar óvulos humanos en laboratorio aún no se ha materializado, el hallazgo desarrollado durante ese proceso terminó dando origen a una innovación que despertó el interés de una de las principales compañías farmacéuticas especializadas en fertilidad.
“Lo que vale hasta 1.382,5 millones de dólares apareció por el camino, y lo vimos a tiempo”, afirmó Varsavsky al agradecer la labor de los investigadores y directivos que participaron en el desarrollo de la empresa.




