El papa León XIV emprenderá del 6 al 17 de noviembre una gira de 11 días por Uruguay, Argentina y Perú, en lo que representa uno de los recorridos internacionales más ambiciosos de su pontificado y que se produce pocas semanas después de una intervención quirúrgica para extirpar un tumor canceroso en el pulmón.
El pontífice, de 71 años, recibió autorización médica para realizar el viaje luego de que sus médicos determinaran que no necesita tratamiento adicional. El recorrido contempla 12 vuelos, dos desplazamientos en helicóptero y una visita a la ciudad peruana de Cusco, ubicada a unos 3,400 metros sobre el nivel del mar.
“Me llena de alegría regresar al continente en el que he vivido tantos momentos de mi vida”, expresó León XIV al confirmar la gira.
Durante el recorrido, se espera que millones de fieles acudan a los encuentros con el líder de la Iglesia católica, quien tiene previsto participar en más de 50 actividades, entre ellas misas al aire libre y reuniones con autoridades, comunidades indígenas de la Amazonía, víctimas de abusos clericales y personas mayores.
El viaje también incluirá encuentros con los presidentes de los tres países, en medio de realidades políticas y sociales distintas.
Una gira bajo observación
El estado de salud del papa será uno de los principales focos de atención durante la visita, debido a la reciente operación y al ritmo de actividades previsto.
Christopher White, de la Universidad de Georgetown y autor de un libro sobre el pontífice, consideró que este será el viaje más observado de su pontificado hasta el momento.
El primer destino será Uruguay, donde León XIV será recibido por el presidente Yamandú Orsi. En ese país, caracterizado por su tradición laica, la Iglesia mantiene diferencias con sectores de la sociedad en asuntos como el matrimonio entre personas del mismo sexo, el aborto y la eutanasia, legalizada el año pasado.
Posteriormente, el papa viajará a Argentina, país de origen de su predecesor, Francisco. Las autoridades esperan la asistencia de unos siete millones de peregrinos durante su visita.
En Buenos Aires, León XIV sostendrá un encuentro con el presidente Javier Milei, cuya relación con la Iglesia ha estado marcada por tensiones. Aunque sus intercambios con el actual pontífice han sido menos conflictivos que los que mantuvo con Francisco, representantes de la Iglesia argentina han cuestionado el impacto social de las medidas económicas del Gobierno.
Las críticas se centran en el costo humano de las políticas de ajuste y en las dificultades que enfrentan sectores vulnerables de la población.
Perú, un regreso personal
La última etapa de la gira será en Perú, país con el que León XIV mantiene un vínculo especial por los casi 20 años que vivió y trabajó allí antes de convertirse en pontífice.
Robert Francis Prevost, nombre de nacimiento del papa, sirvió durante años en el país andino y fue obispo de Chiclayo entre 2015 y 2023. Además, obtuvo la nacionalidad peruana.
Durante su visita celebrará una misa en una llanura desértica cercana al océano Pacífico y viajará a Cusco, antigua capital del Imperio inca, y a Pucallpa, en la región amazónica.
En Lima tiene previsto reunirse con la presidenta Keiko Fujimori. La agenda también estará marcada por los principales desafíos del país, entre ellos la inseguridad, las extorsiones, los asesinatos por encargo, el narcotráfico y la situación de las comunidades indígenas.
Asimismo, se prevé que el pontífice aborde la inestabilidad política peruana y la necesidad de proteger la dignidad de los migrantes, en particular de la población venezolana, que ronda los 1.6 millones de personas en ese territorio.
Uno de los momentos más observados será su breve visita a Cusco, a 3,400 metros de altitud, debido a las interrogantes sobre su recuperación tras la intervención quirúrgica.
La gira permitirá evaluar la capacidad del pontífice para cumplir una agenda internacional exigente después de su reciente problema de salud, mientras regresa a una región que ha tenido un papel importante en su trayectoria religiosa.




