Según la propuesta, los Estados Unidos serían capaces de enviar a su sistema penitenciario a los delincuentes convictos, incluidos los ciudadanos estadounidenses, para cumplir sus sentencias en el CECOT, una instalación conocida por su capacidad para albergar a miles de internos. A cambio, el país receptor recibiría una tarifa económica. La tarifa, aunque relativamente baja para Estados Unidos, sería sustancial para el país anfitrión, lo que permitiría financiar y mantener su propio sistema penitenciario, que, de otro modo, podría no ser sostenible a largo plazo.
Este tipo de acuerdos de externalización no son nuevos, aunque en esta escala y con las implicaciones que podrían tener en las relaciones diplomáticas, la propuesta marca un precedente único. El sistema penitenciario en el país en cuestión ha enfrentado tensiones económicas y de capacidad, y esta iniciativa podría aliviar parte de la presión financiera que sufren las instituciones penitenciarias locales.
Desde el gobierno de Estados Unidos, las primeras reacciones han sido mixtas. Si bien algunos ven la propuesta como una manera de reducir la sobrepoblación penitenciaria y disminuir los costos de encarcelamiento en su propio país, otros expresan inquietud sobre las implicaciones humanitarias y de derechos humanos de trasladar a convictos a instalaciones fuera de su nación.
Por su parte, el país que ha hecho esta oferta sostiene que su sistema penitenciario ha sido modernizado para cumplir con estándares internacionales, y que el CECOT tiene capacidad y recursos adecuados para tratar a los reclusos de manera digna y adecuada, siguiendo las normativas de derechos humanos.
A medida que las negociaciones avanzan, expertos en derecho penal y relaciones internacionales observan de cerca las posibles repercusiones de este acuerdo, no solo para las políticas penitenciarias, sino también para las relaciones diplomáticas entre ambos países.
Esta noticia es el resultado de una investigación preliminar. Para más detalles y actualizaciones sobre el desarrollo de la propuesta, se recomienda seguir de cerca los comunicados oficiales de los gobiernos involucrados.