La decisión, tomada por el Ministro de Medio Ambiente y Recursos Naturales, Paíno Henríquez busca asegurar la protección de un ecosistema vital para la región, pero también ha sido acompañada por un enfoque claro: no afectar la inversión privada, clave para el desarrollo económico del país.
Paino, explicó que la situación en la Cueva del Pomier se había vuelto insostenible debido a la evolución de la extracción minera en la zona. A pesar de que se había argumentado que el carbonato de calcio extraído de esa área tenía un nivel de pureza único, estudios realizados en otras partes de la geografía dominicana demuestran que existen fuentes con una pureza igual o incluso superior, lo que elimina el argumento de que esta zona fuera la única viable para la extracción.
«La explotación en la zona núcleo y de amortiguamiento de la Cueva de Borbón, conocida como Cueva del Pomier, debía ser suspendida. No había otra opción. Sin embargo, estamos trabajando para identificar nuevas zonas de explotación minera que no comprometan el medio ambiente», aseguró Piano.
En cuanto a otras áreas de explotación minera, como la de Najayo, el Ministro señaló que las concesiones mineras en la República Dominicana suelen cubrir grandes extensiones de terreno. No siempre se extrae de toda la zona concesionada, sino que las actividades mineras se limitan a pequeñas porciones. Piano recalcó que se encuentran evaluando de manera exhaustiva la viabilidad de continuar con las operaciones en áreas cercanas a comunidades, con el fin de evitar afectaciones sociales y ambientales.
Uno de los puntos más debatidos ha sido el impacto de las actividades mineras sobre las fuentes hídricas. Se ha evidenciado que la dinamita utilizada en la extracción minera afectaba los ríos subterráneos, contaminando el agua que abastece a las comunidades cercanas. Esto, junto con la vibración causada por las explosiones, pone en riesgo la estabilidad de los ecosistemas subterráneos. «Estamos comprometidos con la protección de esta fuente de agua, que es vital para la región de San Cristóbal», subrayó Piano.
El Ministro también hizo hincapié en que el gobierno no se limita a la emisión de permisos, sino que está trabajando activamente en la fiscalización de las actividades mineras para garantizar el cumplimiento de las normativas ambientales. «El Ministerio de Medio Ambiente debe ser un fiscalizador del cumplimiento ambiental, no solo un otorgante de permisos», enfatizó.
Además, se está dando seguimiento a la minería artesanal ilegal, un problema que afecta la sostenibilidad de los recursos naturales del país. Piano reiteró el compromiso del gobierno de combatir la minería ilegal, aunque reconoció que esto representa un desafío importante. A pesar de la resistencia que algunos sectores han mostrado ante la suspensión de actividades en la Cueva del Pomier, el enfoque del Ministerio es claro: la protección ambiental debe ir de la mano con el desarrollo económico, buscando siempre el equilibrio entre ambos.
La decisión de suspender la extracción minera en la Cueva del Pomier es un paso más hacia una minería más responsable y sostenible en la República Dominicana, sin que ello signifique un freno al crecimiento económico o la inversión privada. Se están evaluando alternativas que permitan continuar con la explotación de recursos de manera respetuosa con el medio ambiente y las comunidades.




