

La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, expresó que la suspensión de los aranceles es una oportunidad para las negociaciones, enfatizando la importancia de alcanzar un acuerdo beneficioso para ambas partes. “Queremos dar una oportunidad a las negociaciones”, declaró Von der Leyen. A pesar de la pausa en la aplicación de las medidas, advirtió que si las conversaciones no avanzan, las contramedidas de la UE entrarían en vigor.
Las contramedidas de la UE, que iban a comenzar el 15 de abril, afectarían a productos por un valor de 20.900 millones de euros, con medidas escalonadas que habrían impactado desde el comercio de acero y aluminio hasta productos agrícolas como la soja y almendras. Sin embargo, con el nuevo acuerdo temporal de Washington, las tarifas adicionales se reducen del 20 % al 10 % para los países que se abstengan de represalias y busquen una solución negociada.
A pesar de esta pausa, Bruselas continúa trabajando en nuevas respuestas ante los aranceles de EE.UU., particularmente en lo referente al sector automovilístico, y mantiene contactos constantes con Washington. Un portavoz de la Comisión señaló que el objetivo es tener una base sólida para futuras negociaciones rápidas.
Von der Leyen también destacó que, aunque la UE sigue abierta al diálogo, la crisis actual subraya la necesidad de diversificar las alianzas comerciales y fortalecer el mercado único europeo como pilar de estabilidad y resiliencia. Al mismo tiempo, la presidenta comunicó que el equipo negociador de la UE está explorando acuerdos comerciales con otras naciones, como los miembros del CPTPP (Acuerdo Comprensivo y Progresivo Transpacífico).
Por su parte, el Gobierno húngaro criticó la falta de negociaciones directas con EE.UU. desde el inicio del mandato de Trump, mientras que el Ejecutivo de Portugal anunció medidas de apoyo económico para mitigar los efectos de la guerra arancelaria.
Con la situación aún en desarrollo, la Unión Europea mantiene su postura firme y sigue evaluando todas las opciones para defender los intereses comerciales de sus miembros ante un entorno económico cada vez más incierto.




