Miles de dominicanos se congregaron este sábado en el Estadio Quisqueya Juan Marichal para vivir una noche de fe y adoración con la agrupación cristiana Barak, en un evento marcado por la unidad espiritual del país. Bajo el lema “Dios Todo, Dios Fuerte”, el concierto se convirtió en un espacio de consuelo colectivo, especialmente tras la reciente tragedia ocurrida en la discoteca Jet Set. En ese contexto, el pastor Santiago Ponciano elevó una oración por la paz de la nación y pidió un avivamiento espiritual, tocando los corazones de los presentes.
El ambiente se llenó de emoción y esperanza con la música de Barak, Tercer Cielo y otros artistas invitados. Momentos como la interpretación de “Creeré” y “Dios Fuerte” lograron unir a miles en un solo clamor. La pastora Yesenia Then aprovechó la ocasión para enviar un poderoso mensaje de reflexión: “Este no es tiempo de juicio, es tiempo de misericordia para nuestra nación”, palabras que resonaron con fuerza en una audiencia que buscaba sanación espiritual.
El evento concluyó con una energía vibrante gracias a la participación del rapero cristiano Redimi2, quien puso el broche final con su tema “Obra en Mí”. La combinación de géneros musicales, voces inspiradoras y un propósito común hizo de esta noche un símbolo de unidad nacional. En medio del dolor que dejó el caso Jet Set, este concierto fue una respuesta esperanzadora que recordó al país el poder transformador de la fe.




