Este sábado, el cortejo fúnebre que llevará el cuerpo del papa Francisco recorrerá seis kilómetros por el corazón de Roma, desde San Pedro del Vaticano hasta la basílica de Santa María la Mayor, donde será enterrado. La solemne procesión atravesará algunos de los lugares más emblemáticos de la ciudad, siguiendo en parte la antigua Via Papalis, el recorrido tradicional que realizaban los papas tras su elección.
El trayecto, cargado de simbolismo, evoca los desfiles de la antigua Roma y representa el primer acto oficial del pontífice como obispo de Roma. En su recorrido, el cortejo pasará cerca del Coliseo romano, la galería Príncipe Amadeo de Saboya, el Corso Vittorio Emmanuele, la plaza Venezia y los Foros Imperiales, antes de tomar la Via Labicana y la Via Merulana, con la catedral de San Juan de Letrán como fondo.
El evento, que constituye un desafío organizativo para las autoridades italianas, se desarrollará con una estricta planificación de seguridad. Un vehículo transportará el féretro del Papa, seguido por un reducido número de coches con algunos cardenales, mientras el tráfico general será cerrado. Además, se instalarán cuatro pantallas gigantes en varias áreas de la ciudad para que los fieles puedan seguir la ceremonia.
Tras el entierro, quienes lo deseen podrán rendir homenaje a la tumba del Papa Francisco en la basílica de Santa María la Mayor.




