



“Está plenamente probado que era un centro de reclutamiento, adiestramiento y operación del CJNG”, afirmó Gertz en rueda de prensa, citando evidencias testimoniales y documentales. No obstante, fue enfático al señalar que “no hay una sola prueba” que respalde la versión de que el sitio era un centro de cremación de cuerpos.
La declaración surge tras el hallazgo realizado en marzo por el colectivo Guerreros Buscadores de Jalisco, que denunció el rancho como un supuesto “campo de exterminio”, luego de encontrar más de 400 pares de zapatos. En respuesta, la Fiscalía realizó peritajes a la tierra y materiales del lugar, sin detectar signos de altas temperaturas que indiquen cremación.
Hasta el momento, solo se ha localizado un cadáver en el rancho, encontrado el mismo día en que ingresó la Guardia Nacional. No se han hallado más restos humanos ni osamentas, aunque las prendas encontradas serán sometidas a análisis genéticos para intentar vincularlas con personas desaparecidas.


La Fiscalía también investiga otros ranchos posiblemente conectados con el narcotráfico y ha iniciado 14 procesos judiciales por delincuencia organizada y desaparición de personas.
El caso ha reavivado la presión social y política sobre el gobierno federal, especialmente ante la crisis nacional de desapariciones, con más de 120,000 personas no localizadas desde la década de 1960.
EFE




