La directora del Servicio Público de Radiodifusión de Estados Unidos (PBS), Paula Kerger, calificó el pasado viernes como «flagrantemente ilegal» la orden ejecutiva firmada por el presidente Donald Trump, que busca recortar los subsidios públicos destinados a PBS y a la Radio Pública Nacional (NPR).
Kerger expresó su preocupación por el impacto negativo de esta medida, asegurando que pone en peligro la capacidad de la organización para continuar ofreciendo programación educativa, un servicio que han brindado durante más de 50 años. En su declaración, la CEO de PBS señaló que están evaluando todas las opciones posibles para garantizar que la organización siga apoyando a sus estaciones miembros y a los ciudadanos estadounidenses.
Este recorte de fondos, si se concreta, podría afectar gravemente la producción y distribución de contenidos educativos, que han sido una parte fundamental del servicio de PBS para la comunidad.




