Fue a los 12 años cuando Yamilet Peña debutó en unos Juegos Centroamericanos y del Caribe, dando inicio a una carrera que la convertiría en referente indiscutible de la gimnasia artística femenina en República Dominicana. Desde que comenzó a entrenar en 1998, con apenas seis años, Yamilet soñaba con parecerse a «Chiqui» —es decir, a ella misma en el futuro—, una muestra de la visión y determinación que la han caracterizado por más de dos décadas.
A pesar de haber considerado el retiro, la destacada gimnasta se convenció de volver a competir y representar a su país una vez más, impulsada por una motivación especial: los Juegos Centroamericanos y del Caribe Santo Domingo 2026.
“¡Tener unos juegos en nuestro país sería el sueño más grande por cumplir!”, expresó emocionada Peña, quien ya suma medallas en ediciones pasadas: oro en Barranquilla 2018 y plata en San Salvador 2023.
Actualmente, entrena con la vista puesta en ese objetivo, mientras las instalaciones que albergarán las competencias aún están en construcción. Según una fuente vinculada al proyecto, se espera que la obra esté lista entre octubre y noviembre de este año. Sin embargo, Peña hace un llamado a las autoridades: “Que haya un plan B, en el cual nosotros como atletas tengamos un espacio para poder entrenar y prepararnos. De nada vale la sede sin deportistas preparados”.
Una carrera llena de historia
Yamilet Peña alcanzó fama mundial al finalizar en el quinto lugar en la modalidad de salto en los Juegos Olímpicos de Londres 2012, una actuación histórica que colocó a la gimnasia dominicana en el mapa internacional. Tres años después, en los Juegos Panamericanos de Toronto 2015, hizo historia nuevamente al obtener la medalla de plata en su especialidad, siendo la primera presea ganada por un gimnasta dominicano en más de 40 años en esa competencia continental.
Antes de eso, ya había brillado con medalla de oro en la Copa Mundial Desafío 2014 y en el Campeonato Panamericano de 2012, ambas en salto.
Pese a sus logros olímpicos y panamericanos, Peña no subestima ninguna competencia internacional: “Todas tienen sus particularidades. Nunca se puede discriminar a ninguna porque nos preparamos siempre para dar lo mejor”, afirmó. “Obviamente, los Juegos Olímpicos de Londres 2012 fueron los que catapultaron mi carrera, pero para llegar ahí pasé por un proceso muy exigente de clasificación mundial, entre otras competencias”.
Hoy, con los aros olímpicos como símbolo en el centro de su cadena de entrenamiento, Yamilet Peña se prepara con la misma pasión de siempre, decidida a sumar otra página dorada en su ya histórica trayectoria.




