Buenos Aires. La jueza argentina Julieta Makintach ha sido suspendida por 90 días por la Corte Suprema de Justicia de la provincia de Buenos Aires, tras confirmarse su participación en la grabación ilegal de un documental sobre el juicio por la muerte de Diego Armando Maradona. La magistrada, de 46 años, fue recusada esta semana luego de que salieran a la luz imágenes grabadas en secreto dentro del tribunal donde se desarrolla el proceso judicial.
Makintach había asumido un papel clave en el juicio como vocal del Tribunal Oral en lo Criminal N°2 de San Isidro, pese a que, según denuncias, su integración al tribunal fue irregular y no resultó del sorteo correspondiente. En los videos que circulan en redes sociales, se la ve protagonizando escenas para un supuesto tráiler de una serie titulada Justicia Divina, en la que ella misma afirma: “Toda mi vida me preparé para esto, la vida o Dios me puso aquí para hacer justicia”.
La grabación, realizada sin autorización ni registro de ingreso, ocurrió un domingo de marzo en los tribunales de San Isidro. La jueza estuvo acompañada por una amiga, un camarógrafo y representantes de una productora audiovisual. Su aparición en el material audiovisual, con puesta en escena y diálogos preparados, fue determinante para su apartamiento del caso y generó una ola de críticas en el ámbito judicial.
Con más de 25 años en la Justicia y formación en Derecho Penal, Makintach había construido una carrera sólida, influenciada por su padre, el reconocido juez Juan Makintach. Hasta hace pocos días, también impartía clases en la Universidad Austral, de donde fue suspendida tras el escándalo.
Durante el juicio, su actitud fue cuestionada por varios abogados defensores debido al tono irónico y confrontativo con el que se dirigía a los testigos. Pese a que se le pidió que se excusara, la jueza negó los hechos y acusó a las partes de orquestar una campaña en su contra.
Actualmente, enfrenta tres pedidos de juicio político que están siendo evaluados por la Secretaría Permanente de Enjuiciamiento de Magistrados de la provincia. Su carrera judicial queda seriamente comprometida, al tiempo que el juicio por la muerte de Maradona sigue en desarrollo.




