El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, alertó que «Oriente Medio se encuentra al borde del precipicio» y urgió a la moderación, la reducción de tensiones, el diálogo y la diplomacia tras el bombardeo estadounidense sobre instalaciones nucleares iraníes.
En un mensaje publicado en X, Sánchez reafirmó que Irán no debe poseer armas nucleares, pero subrayó que la estabilidad en la zona solo se conseguirá mediante negociaciones y pleno respeto al Derecho Internacional. El jefe del Ejecutivo lamentó la pérdida de vidas civiles y defendió una solución diplomática que garantice la paz y seguridad de todos.
El Ministerio de Asuntos Exteriores emitió un comunicado que destaca la necesidad de cesar la violencia y retomar las conversaciones. Además, confirmó que las embajadas españolas en Irán y en los países vecinos están plenamente operativas para asistir a los ciudadanos españoles.
El ministro José Manuel Albares pidió cautela y enfatizó que la paz en la región no llegará por vías militares, sino a través de la diplomacia. En la próxima reunión del Consejo de Asuntos Exteriores de la Unión Europea, España pedirá que Europa defienda con firmeza el Derecho Internacional y el diálogo para resolver el conflicto nuclear iraní. Albares también reiteró la importancia de avanzar en una solución de dos Estados que garantice la seguridad tanto de Israel como de Palestina.
Por su parte, el líder del PP, Alberto Núñez Feijóo, calificó la estabilidad en Oriente Medio como una prioridad ineludible y llamó a evitar una escalada bélica mediante la diplomacia.
Diversos partidos políticos reaccionaron ante el ataque. Sumar condenó la ofensiva como un «crimen de guerra» y exigió un alto el fuego inmediato, mientras que Podemos solicitó al Gobierno impedir el uso de bases militares españolas para operaciones militares estadounidenses e israelíes, además de pedir la salida de España de la OTAN y un embargo total de armas.




