El presidente Luis Abinader ha sugerido formalmente al Partido Revolucionario Moderno (PRM) la creación de un protocolo de entendimiento que regule la contienda interna de cara a la elección del candidato presidencial para las elecciones de 2028.
A raíz de esta propuesta, el PRM ha encomendado a tres de sus dirigentes más experimentados —José Ignacio Paliza, Andrés Bautista García y Alfredo Pacheco— la redacción del documento. La decisión fue tomada durante una reunión privada celebrada el pasado jueves, Día de Corpus Christi, en la residencia del mandatario, con la participación de los principales aspirantes presidenciales del partido oficialista.
El objetivo central del protocolo es asegurar una competencia interna justa, sin uso indebido de recursos públicos ni ventajas derivadas del ejercicio de funciones oficiales.
Los tres responsables de elaborar el documento —Paliza, presidente del partido; Bautista, presidente ad vitam; y Pacheco, presidente de la Cámara de Diputados— fueron propuestos por Abinader y aceptados por consenso. Su elección se basa en que no están directamente ligados a ninguna precandidatura, lo que les otorga imparcialidad y autoridad institucional.
En la reunión estuvieron presentes figuras como la alcaldesa del Distrito Nacional, Carolina Mejía; el ministro de Turismo, David Collado; el director de Aduanas, Eduardo Sanz Lovatón; el director de INAPA, Wellington Arnaud; y el director del Gabinete Social, Tony Peña Guaba. La vicepresidenta Raquel Peña también participó por primera vez en este tipo de encuentros, lo que refuerza su perfil como posible aspirante presidencial.
Por su parte, Guido Gómez Mazara no asistió debido a que se encontraba fuera del país, mientras que Víctor D’Aza no fue convocado, ya que aún no ha comunicado formalmente su intención de postularse.
El protocolo incluirá medidas para garantizar la separación entre funciones públicas y actividades proselitistas, normas que eviten la formación de bloques legislativos a favor de precandidatos, y el respeto a los plazos legales establecidos para las campañas internas. Una fuente de alto nivel enfatizó que los legisladores deben mantener el enfoque en sus responsabilidades parlamentarias, evitando involucrarse prematuramente en dinámicas electorales internas.




