El Gobierno de Brasil devolvió oficialmente una carta enviada por el expresidente estadounidense Donald Trump en la que se notificaba la imposición de un arancel del 50 % a las importaciones brasileñas, calificando el documento como “ofensivo” y “falso”.
La decisión fue comunicada este miércoles en una reunión entre la secretaria para Norteamérica del Ministerio de Relaciones Exteriores, Maria Luisa Escorel, y el encargado de negocios de la embajada de EE. UU. en Brasilia, Gabriel Escobar.
Fuentes diplomáticas indicaron que la misiva fue rechazada por “contener errores fácticos, afirmaciones falsas sobre Brasil y tergiversaciones de la relación comercial entre ambos países”.
Entre otros puntos, Trump alegaba que su aliado Jair Bolsonaro era víctima de una “caza de brujas” judicial, atacando al Supremo Tribunal Federal de Brasil por emitir decisiones “secretas e ilegales”.
El presidente Luiz Inácio Lula da Silva desmintió las acusaciones, subrayando que “ni Brasil ni su democracia serán tutelados por nadie”.
Lula criticó que la carta fuera difundida por la Casa Blanca antes de llegar oficialmente a su despacho, y advirtió que su Gobierno podría adoptar contramedidas si se concreta la tarifa arancelaria.
“Una ruptura de esta relación sería lamentable, pero no vamos a ceder ante presiones externas”, aseguró.
Además del rechazo a la carta, el Itamaraty convocó a Escobar por una nota publicada por la embajada estadounidense que defendía a Bolsonaro, actualmente investigado por su posible participación en un intento de golpe de Estado.
Para el Gobierno brasileño, ese comunicado constituye una injerencia inaceptable en asuntos internos.
La Confederación Nacional de la Industria (CNI) también reaccionó con alarma. Su presidente, Ricardo Alban, calificó la decisión de Trump como “injustificada” y pidió reabrir el diálogo bilateral.
Según cifras de la CNI, entre 2014 y 2024, EE. UU. acumuló un superávit de 91.600 millones de dólares en bienes y de 256.900 millones en bienes y servicios combinados con Brasil.
Actualmente, Estados Unidos es el tercer mayor socio comercial de Brasil y el principal destino de sus exportaciones industriales. Una escalada en la tensión comercial podría afectar a más de 10.000 empresas brasileñas.




