El Kremlin acusó este martes a Estados Unidos y a la OTAN de estar incentivando a Ucrania a prolongar el conflicto, en lugar de buscar una solución pacífica. Las declaraciones surgen tras el continuo suministro de armamento occidental a Kiev a través de aliados europeos.
“La parte ucraniana se las toma no como una señal para la paz, sino como una señal para la continuación de la guerra”, afirmó Dmitri Peskov, portavoz del presidente Vladímir Putin, durante su habitual rueda de prensa telefónica.
Peskov también calificó de “muy seria” la reciente declaración del presidente estadounidense Donald Trump, quien dio un plazo de 50 días a Rusia para alcanzar un acuerdo con Ucrania.
“Parte de ella iba dirigida personalmente al presidente Putin. Sin lugar a dudas, necesitamos tiempo para el análisis de lo que se ha dicho en Washington”, añadió.
Por su parte, el viceministro de Exteriores ruso, Alexandr Gurshkó, acusó a la OTAN de querer prolongar el conflicto deliberadamente. “En realidad, los países de la OTAN están interesados en prolongar lo máximo posible este conflicto con la intención de debilitar a Rusia”, declaró ante medios locales.
Gurshkó también criticó la falta de presión sobre Ucrania para retomar negociaciones de paz, asegurando que esto evidencia que Occidente “no está interesado en una solución pacífica”.




