El Ministerio de Medio Ambiente y Recursos Naturales puso en marcha un operativo nacional de protección ambiental en la región Este del país, con el fin de mitigar los impactos del sargazo, cuya presencia masiva amenaza ecosistemas costeros, actividades turísticas y comunidades locales.
La iniciativa se ejecuta en cumplimiento de la Resolución Núm. 0046-2025, emitida el pasado 10 de julio, que establece los lineamientos generales para la recogida y disposición del sargazo en playas del territorio nacional. Como parte del operativo, el Ministerio ha desplegado brigadas técnicas para inspeccionar protocolos de limpieza, evaluar el impacto ambiental y coordinar soluciones sostenibles con actores clave del sector turístico.
El pasado viernes 11 de julio, el viceministro de Recursos Costeros y Marinos, José Ramón Reyes, lideró un encuentro con representantes hoteleros en la zona Este, por instrucciones del ministro de Medio Ambiente, Paíno Henríquez. En la reunión se definieron acciones conjuntas para contener, recolectar y disponer del sargazo de manera responsable. A cada hotel se le entregó una copia de la resolución, que actúa como permiso ambiental temporal para labores de limpieza por un período de 10 días.
Durante el operativo, equipos técnicos de los viceministerios de Costeros y Marinos, Suelos y Agua, y Gestión Ambiental, junto a miembros de Asonahores y del clúster turístico local, inspeccionaron más de 15 propiedades hoteleras desde Uvero Alto hasta Cabeza de Toro. Las visitas permitieron identificar las capacidades operativas de cada hotel, así como los puntos de acopio temporal y la necesidad de acceder a centros de disposición final autorizados por el Ministerio.
Además, el Ministerio informó que trabaja en acuerdos de cooperación internacional para implementar un sistema satelital de monitoreo del sargazo y la instalación de barreras costeras en playas vulnerables, en un esfuerzo por proteger los ecosistemas marinos y asegurar la calidad ambiental del litoral dominicano.
Finalmente, el Ministerio hizo un llamado a la comunidad internacional, el sector privado, organismos multilaterales, científicos y comunidades locales a unirse a este esfuerzo colectivo para gestionar de forma efectiva los impactos del sargazo y construir un futuro más sostenible para el país.




