Minutos después del momento más electrizante del Home Run Derby del lunes en el Truist Park de Atlanta, Sam Musterer, de 17 años, estaba pegado a la pared del bullpen de los Braves, con el celular en la oreja y aún con las manos temblorosas de la adrenalina.
Había vivido su propio momento de gloria: le robó un jonrón en pleno vuelo a Junior Caminero, tercera base de los Tampa Bay Rays, durante la ronda final del Derby.
«Pensé que la cerca era un poco más alta allí. Solo alcancé y lo agarré», contó Musterer, aún sorprendido por lo que acababa de hacer. El adolescente estaba en el campo como parte del equipo del evento, gracias a que su padre, Richard Musterer, es anotador oficial de los Atlanta Braves y comentarista habitual de los juegos de Georgia Tech.
¿Quién es Sam Musterer?
Estudiante de Pope High School, en Marietta, Georgia, Musterer juega para los East Side Chargers como jardinero central y lanzador derecho. Aunque tiene experiencia en el béisbol, reconoce que nunca había hecho una atrapada así, y mucho menos en un escenario tan grande.
«No en un partido, no», dijo entre risas.
¿Afectó la jugada el resultado?
Aunque por un momento pareció que la espectacular atrapada podía cambiar el desenlace del Derby, los árbitros decretaron que la pelota era jonrón válido, así que no hubo consecuencias reales. Aun así, la jugada encendió a los fanáticos e incluso provocó bromas en el dugout.
«Yo lo habría expulsado del juego», dijo entre risas Brandon Lowe, compañero de Caminero en los Rays.
Finalmente, Cal Raleigh se coronó campeón del Home Run Derby, levantando el trofeo y recibiendo una cadena y un cinturón de campeonato. Cuando le preguntaron si había visto la jugada de Musterer, bromeó: «Ah sí, le pagué», antes de confesar que en realidad no lo había visto.
Aun así, la atrapada de Sam Musterer ya es parte del folclore del Derby, un momento espontáneo que, como muchos otros en el béisbol, vivirá por años en las redes sociales.




