La Oficina Nacional de Administración Oceánica y Atmosférica (NOAA), que incluye al Servicio Meteorológico Nacional (NWS), rebajó este miércoles la alerta de tsunami en la costa de Alaska a un “aviso”, lo que significa que la amenaza se limita a zonas costeras específicas, tras un fuerte sismo de magnitud 7.3.
La alerta inicial fue emitida poco después de que un terremoto sacudiera áreas de la península de Alaska, con epicentro a unos 80 kilómetros al sur de la ciudad de Sand Point. Aproximadamente una hora después, NOAA actualizó su sitio web y redujo el nivel de alerta, indicando que, de generarse un tsunami, afectaría únicamente áreas cercanas al mar.
Según el NWS, una alerta implica riesgo de inundaciones generalizadas y corrientes peligrosas que podrían persistir por días. En cambio, un aviso señala amenaza en playas, costas y puertos, sin riesgo significativo tierra adentro.
Actualmente, el aviso de tsunami se mantiene en efecto para el sur de Alaska, la península del estado, así como las áreas entre Kennedy Entrance y Unimak Pass. La NOAA instó a los residentes de estas zonas a mantenerse fuera del agua y alejarse de playas y puertos.
La agencia también aclaró que no existe peligro de tsunami para otras áreas de la costa estadounidense ni para Canadá.
Inicialmente, el NWS informó en su cuenta de X que el sismo había sido de magnitud 7.2, pero poco después corrigió el dato y lo situó en 7.3. La Universidad Tecnológica de Michigan (MIT) señala que un terremoto de entre 7.0 y 7.9 puede provocar “daños graves”.




