La tradicional peregrinación a Saut-d’Eau, uno de los centros religiosos más importantes de Haití, fue reemplazada este año por una inusual y preocupante escena: líderes de pandillas, encabezados por Jimmy Chérisier, alias “Barbecue”, tomaron el control del lugar y desplazaron a los fieles que normalmente acuden cada 16 de julio a rendir culto a la Virgen del Monte Carmelo.
En lugar de miles de devotos católicos y practicantes del vudú, la comuna de Saut-d’Eau —ubicada al norte de Puerto Príncipe— recibió a tres reconocidos jefes criminales: Barbecue, Jeff Larose (conocido como Jeff gwo lwa) y Joseph Wilson (Lanmò san jou, cabecilla de la banda 400 Mawozo). Durante su presencia en el sitio, fueron grabados repartiendo dinero a mendigos y bañándose en la cascada considerada sagrada por los peregrinos.
“Solían impedirnos venir al Monte Carmelo. Ahora estamos al pie de nuestra madre”, dijo Barbecue, quien aseguró estar feliz de regresar al lugar tras más de una década de ausencia.
Una tradición interrumpida
Del 14 al 16 de julio, Saut-d’Eau suele recibir miles de peregrinos que llegan a pie desde distintas partes del país para bañarse en las aguas de su cascada, considerada milagrosa, y participar en rituales religiosos católicos y vudú. Sin embargo, este año, la presencia de la banda “Viv ansanm”, que domina actualmente la zona, impidió que la peregrinación se desarrollara con normalidad.
La presencia de los líderes criminales ha sido interpretada como una estrategia para mostrarse como figuras cercanas al pueblo, mientras refuerzan su dominio sobre el territorio. Para muchos haitianos, lo ocurrido en Saut-d’Eau es un reflejo del vacío de poder que vive el país, y una nueva evidencia de la falta de control de las autoridades frente al avance de las pandillas.
Esta situación ha generado indignación y tristeza entre quienes consideran la peregrinación de Saut-d’Eau una parte esencial de la espiritualidad haitiana, ahora amenazada por la creciente violencia.




