El legendario mariscal de campo Tom Brady confesó este lunes que durante toda su carrera en la NFL consideró a Peyton Manning como su enemigo, una percepción que lo impulsó a alcanzar la grandeza.
«Él siempre estuvo ahí, no me malinterpreten, pero mientras competíamos no podía dejar que eso me impidiera aceptar que era mi enemigo, que no me respetaba», expresó Brady en declaraciones recogidas en su sitio tombrady.com. «Eso me proporcionó la energía y la motivación necesarias para concentrarme y ejecutar con mucha más intensidad para poder vencerlo más veces de las que él me venció», añadió.
Brady, considerado el mejor jugador en la historia de la NFL, ganó siete Super Bowls —seis con los New England Patriots y uno con los Tampa Bay Buccaneers—, la mayor cifra lograda por un jugador, además de haber sido elegido MVP del Super.
Una rivalidad que marcó una era
Desde sus inicios en el fútbol americano colegial, Brady sintió que Manning lo miraba por encima del hombro, especialmente porque este fue seleccionado en la primera posición del Draft 1998 por los Indianapolis Colts, mientras que él fue elegido en el puesto 199 del Draft 2000 por los Patriots.
“En la competencia yo no podía dejar de pensar que era mi enemigo, que se creía mejor que yo porque él fue la primera selección, o al menos eso es lo que me hice creer. Convencerme de esas cosas creó en mí una sensación de urgencia por demostrarle que se equivocaba”, explicó.
Manning, quien jugó con los Colts hasta 2011 y luego con los Denver Broncos hasta su retiro en 2015, ganó dos Super Bowls (XLI y 50) y fue cinco veces Jugador Más Valioso de la temporada, además de recibir siete selecciones All-Pro, cifras que superan las de Brady en esas categorías.
Sin embargo, los logros colectivos y longevidad de Brady —diez Super Bowls disputados, siete ganados— lo han posicionado como el “GOAT” de la NFL.
Respeto y rivalidad
Aunque la admiración entre ambos ha crecido con los años, Brady aseguró que su mentalidad competitiva lo obligó a ver a Manning como algo más que un rival.
«Desde mi punto de vista, aunque quizá sea anticuado, creo que hay que permitir que los rivales se conviertan en enemigos; verdaderos enemigos, en la mente y en el campo. Puedes, y debes, respetarlos, pero no puedes verlos como una competencia amistosa», reflexionó.
Finalmente, el siete veces campeón concluyó con una muestra de aprecio: «Cuando recuerdo mi relación con Peyton Manning, mi respeto, admiración y aprecio por él como competidor han crecido con cada año que pasa».




